-Soliloquios de El Soñante-

Archivo para diciembre, 2011

“365/365 del 2011″

El 2011 se va, y detrás de él se quedan muchos de los momentos buenos que han dejado huella en mi alma.

Fueron 365 días que estuvieron repletos de cosas buenas, inicie el año con una ilusión enorme, ilusión que no me abandono pero que supo mutar dentro de mí hasta llevarme a donde estoy parado en estos justos momentos, el año de la búsqueda de la alegría y de encontrarla en los pequeños momentos más que en la plenitud completa que hoy sé es imposible, año de intensos meses amoroso contrastados con otros de soledad enajenada, un año para recordar por ese paso tan importante hacia mi quinto semestre, y por las aventuras que ese semestre trajo consigo, de conocer a personas maravillosas, algunos que permanecen y que espero se mantengan, otros que se fueron tan rápidamente como vinieron y unos más a quienes todavía siento en la cercanía a pesar de estar demasiado lejos, año de ser maestro por sobre muchas otras cosas, y de enfrentarme a retos reales en mi vocación, año de crecer a la fuerza, de salir avante de las adversidades escolares y de saber que después de la tormenta siempre brillará el sol.

Con vacaciones excepcionales, las de Semana Santa con todo el fulgor eclesiástico que siempre las acompaña que tiño mi alma de determinación para no abandonar esa parte de mi vida, las de Verano que significaron la adhesión de nuevos integrantes a mi familia por la boda de mi hermano mayor y la oportunidad de pasar tiempo de calidad como nunca antes con mis familiares y amigos cercanos, la primera vez que visito la Guelaguetza espero no la última, también el primer año de vivir acompañado en mi segunda casa, y el proceso de adaptación que termino siendo tan redituable, un año de movimiento estudiantil normalista que me llevo a la cúspide que tanto tiempo vi lejana y que ahora comienza a formar más y más parte del futuro, un año que se ha ido volando, con personajes entrando por aquí y saliendo por ahí, detrás de ellos seres humanos complejos que he intentando comprender aunque muchas veces no lo he logrado.

Y aunque estos últimos meses del 2011 han sido realmente más difíciles de lo que hubiese deseado, le agradezco a Dios por todo lo que en ellos he vivido, porque así como ha habido cuestiones duras que he tenido que llevar sobre mi hombro, así detrás de mí hay sucesos maravillosos que me han permitido continuar; la vida es hoy justo como uno desea que sea, a mis 21 años solo puedo seguir mirando hacia el futuro, con la firme esperanza de que el 2012 que en unas horas comienza tenga muchas cosas que me sirvan para crecer y aprender, y claro que me permita continuar con este camino llamado vida.

Solo me resta desearles…  ¡Feliz año 2012 a todos ustedes!


“La Sagrada Familia”

El día de hoy la liturgia Católica celebra a La Sagrada Familia, integrada por La Santísima Virgen María, San José y el divino Niño Jesús, en la festividad de la Sagrada Familia, recordamos y celebramos que Dios quiso nacer dentro de una familia para que tuviera alguien que lo cuidara, lo protegiera, lo ayudara y lo aceptara como era. Al nacer Jesús en una familia, el Hijo de Dios ha santificado la familia humana. Por eso nosotros veneramos a la Sagrada Familia como Familia de Santos.

Mi parroquia está dedicada a estos Santos Patronos y es por ello que este día es tan especial para mí, comparto con ustedes una pequeña Oración por las familias del mundo, que hoy más que nunca necesitan ser bendecidas por Dios:

Oremos hoy por todas las familias del mundo para que logren responder a su vocación tal y como respondió la Sagrada Familia de Nazaret. Oremos especialmente por las familias que sufren, pasan por muchas dificultades o se ven amenazadas en su indisolubilidad y en el gran servicio al amor y a la vida para el que Dios las eligió. Amén.


“lo cubramos de pañoletas azules”

Tú y yo encerrados en una jaula de cristal, dos aves que se escaparon a todos los cazadores excepto a aquel que llevaba por nombre pasión, dos aves que se besan cada mañana al salir el sol, y que cantan a la soledad de los ayeres eternos, quisiera estar a tu lado, pero no aquí, quisiera que tuvieras la misma libertad con la que naciste, que me vieras sonreír sin necesidad de tener que fingir, que supieras que esa corona que llevas la construí ayer con los pedazos de mi alma que tu lograste rescatar, quisiera encontrar la combinación del candado que guarda la puerta a la vereda de tu corazón, que volvamos a aquel árbol en otro otoño, que lo cubramos de pañoletas azules para que nadie se entere que el invierno ha hecho su hogar en él al dejarlo totalmente desnudo, para que nadie pueda vernos amándonos entre sus hojas…


“Día de los santos inocentes”

Comparto una hermosa reflexión  que encontré acerca del Día de los Inocentes en Catholic.Net con motivo de este día que se celebra hoy.

Mateo 2, 13-18
Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. José se levantó, y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió a Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo. Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, conforme a la fecha que los magos le habían indicado. Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos. 

Reflexión
Creo que para un cristiano del siglo XXI ésta una de las páginas más crueles y difíciles del Evangelio. La vida de Cristo empieza con un reguero de sangre, de sangre inocente.

La tradición ha rodeado de bromas y chistes ese 28 de diciembre en que se memora a estos inocentes. ¿No será que rodeamos de sonrisas lo que nos aterra? Porque ante la escena de la huida de Cristo y la muerte de los pequeños betlemitas un cristiano no puede sentir otra cosa que horror y espanto.

La huida. Podemos imaginarnos lo asustado que quedó José después del anuncio del Ángel. Lo que el ángel le dijo sobre Herodes era desgraciadamente demasiado verosímil. Y José sabía que los soldados del rey recorrerían en poco tiempo los ocho kilómetros que separaban la capital de la aldea. Despertó a María, se vistieron precipitadamente aún medio dormidos, recogieron lo más imprescindible y se pusieron en camino.

Así huyeron, sin pararse a pensar, sin estudiar el camino que habrían de seguir, ni dónde podrían refugiarse. Sabían únicamente que tenían que alejarse de la ciudad, poner distancia entre su hijo y Herodes. Y debían hacerlo sin dejar huellas, sin despedirse de nadie.

Huir era dormir durante el día y caminar la noche entera. Suponía volver la cabeza cuando se escuchaba cualquier paso por el camino y ver en cada sombra a los soldados de Herodes. No les habrá resultado fácil, andar de noche por aquellas soledades, sin conocer el camino. Y tuvieron que cruzar el desierto con sus peligros de la arena; la sed y el sol. Y así partieron, sin sospechar que la gran tragedia quedaba a sus espaldas.

El tirano. Cuando Herodes vio que los magos lo habían engañado, estalló su cólera. No podía aceptar que alguien se hubiera burlado de él. Lo que le preocupaba, al rey no era tanto el niño, sino un posible movimiento mesiánico en torno a él, lo que podría dar origen a una sublevación. Entonces decidió cortar por lo sano y mandó asesinar a todos los recién nacidos de Belén y sus alrededores.

Para entender esta decisión inconcebible, hay que conocer el carácter inhumano del rey. El historiador Josefo dice de Herodes que “era un hombre de gran crueldad hacia los demás” y relata varios de sus crímenes; tan espantosos y repugnantes que la matanza de unos cuantos niños judíos parece poca cosa. Y Josefo ni la menciona.

Lo que sí menciona es que en sus últimos años mandó matar a tres de sus propios hijos. Y antes de su muerte decretó eliminar a los principales nobles de su reino lo que ya no pudo realizarse, porque el tirano murió antes. Sólo un hombre tan cruel y violento como Herodes pudo ordenar una matanza tan bárbara como la que cuenta el evangelista.

El sentido. ¿Cuántos fueron los muertos? La leyenda ha multiplicado las cifras: habla da centenares; de miles. Belén era, en aquel tiempo un pueblo pequeño y con sus alrededores no podía tener más de 20 o 30 niños varones menores de dos años.

Pero no es el número lo que nos horroriza, sino el hecho. ¿Por qué murieron estos niños? El hombre de hoy no logra digerir la muerte de los inocentes – a pesar de que nunca han muerto tantos inocentes como en nuestros días. Basta con pensar en el aborto organizado.

La Iglesia, venerando con cariño a estos pequeños ha tratado de entender el misterio de su muerte: aún no hablaban y ya confesaron a Cristo. Dieron testimonio de Él; no con sus palabras, sino con su sangre. Ellos fueron sin saberlo, los primeros mártires. Más aún, ellos fueron salvadores del Salvador. Porque no sólo murieron por Cristo, si no también murieron en lugar de Él.
Fueron los primeros cristianos, los primeros santos de la Iglesia. Por eso tienen asegurados; desde hace muchos siglos, su lugar privilegiado en el calendario de los Santos. Y, por eso, tenemos hoy la alegría de celebrar su fiesta.

Queridos hermanos, que estos Santos Inocentes nos ayuden a nosotros a dar valientemente testimonio de Cristo ante los hombres, tanto con nuestra palabra como con nuestra vida.

¡Qué así sea! 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

Padre Nicolás Schwizer 
Instituto de los Padres de Schoenstatt


“la batuta”

Tú, culpable de los peores crimines en contra de mi humanidad; aunque en realidad el único culpable aquí he sido yo, que tardé demasiado tiempo en darme cuenta de cuán importante eras para mi, tardé demasiado en decirte la verdad con mis ojos, en reconocer que tú levantaste esa batuta que durante tanto tiempo estuvo en el suelo de mi alcoba, tardé demasiado y demasiado tiempo me dejo sin ti,  sin ti que has sido las mejores cosas de mi vida, sin ti que has sido en realidad la única sin culpa en este sinfonía de nostalgia.


“chiste chiste 16″

El día de hoy comparto con ustedes un video de un canal de Youtube que sigo desde hace meses, y me gusta mucho, titulado Chiste Chiste 16 de Jacobo Wong. Disfrútenlo.


“¡Feliz Navidad!”

Es Navidad, y el día de hoy solo por ser un día muy especial y porque cualquier palabra salé sobrando comparto con ustedes un bonito villancico que expresa muy bien el espíritu de esta fecha, titulado La luz que nace en ti, de La Oreja de Van gogh. Disfrútenlo.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 833 seguidores