-Soliloquios de El Soñante-

Archivo para mayo, 2012

“31/31 de Mayo”

El mes de Mayo ha terminado; éste mes ha sido en una palabra excelente, entre las múltiples ocupaciones de la Escuela Normal de las dos primeras semanas pude darme el tiempo suficiente para vivir las experiencias del servicio en Parroquia,  éstos últimos días los he vivido en un paro indefinido de labores que prácticamente son vacaciones para mi, las últimas vacaciones que viviré antes de salir de mi Licenciatura debido a que en el verano próximo tendré que preparar todas las cuestiones concernientes a mi cuarto y último grado.

Mayo significo en mi vida buenos momentos al lado de mis seres queridos, las oportunidad de ver a las personas que hace tiempo no encontraba sobre el camino, y así mismo encontrarme por primera vez con algunas personas que en el futuro sé que reaparecerán, en fin, no me queda más que decir: ¡hasta pronto Mayo!


“La Eternidad de las Flores: La Venganza I”

Una estruendosa risa se oía por los pasillos del castillo. El cielo estaba gris, y el humo del volcán parecía mimetizarse con él.

El Rey de Cronopía era cruel y despiadado, humillaba constantemente a sus esclavos, súbditos, e incluso a los que habían creado con él aquel lugar.

-¿Quién es el Elfo Oscuro más poderoso de la tierra?- se preguntaba constantemente, y se respondía, como un loco -Yo, por supuesto-

Solía latigar a quienes desobedecieran su palabra, escupir en la cara de quien le traía un alimento que no era de su gusto, entre otras faltas a la educación y el protocolo. 

Los habitantes lo maldecían a él, y a Lolth, por ser la Diosa del zángano que llamaban Rey. Y por esto mismo la Diosa Araña se había molestado. La desgracia había llegado a sus tierras, cargadas de arañas y monstruos de la Antípoda Oscura. 
Sin embargo, el poder que ya tenía Chaman le permitía rechazar y contra atacar a las criaturas que aparecían en el horizonte de sus dominios. 

***

Lo primero que apareció ante los ojos de los Elfos -tras dejar el desierto- fue el volcán. Que el cielo estuviera nublado hubiera parecido cómodo para ellos, excepto porque a pesar de no hacer calor, la luz era mucho más molesta que con un día soleado.

“Aunrae” escucho la joven, deteniéndose al instante. “Chaman es peligroso, mas no invencible… Él lucha como tú, con dos cimitarras. Lo tienes que sorprender y humillar, que toda su sangre alimente mi hambre.” 
Una sonrisa se dibujo en su rostro, esbozó un sí con los labios, sin dejar escapar sonido alguno de su boca y retomó la marcha.

El Kaldorei la miro extrañado y le preguntó que había sucedido, pero ella sólo sonreía y le contestaba: “nada”.

Al salir el sol, se tenían a pocos metros de la puerta. Los árboles secos hacían que la podredumbre del lugar se hiciera más notoria. 

-Inírion, ve por la puerta principal. Intenta entrar de forma pacífica, yo iré por las murallas- indicó la Drow.

El muchacho asintió y comenzó a caminar. Ella corrió hacia un costado del muro. 

-Lolth- pronunció.

De inmediato comenzó a levitar, hasta llegar la cima del muro. Allí unos soldados perdían el tiempo con dados, sin percatarse de la presencia de su nueva acompañante. 
Ella les saltó encima y le cortó la cabeza a dos. Al tercero lo atravesó con la cimitarra de su mano derecha. 
Tras ella se lanzaron otros cinco soldados que venían de otro sector del muro, de los cuales partió en dos a los primeros, extendiendo sus brazos hacia los lados, luego los junto para cortar la cabeza del tercero. El cuarto venía con la espada en alto, preparándola para aterrizar en la cabeza de Aunrae. Ella lo paró con la cimitarra izquierda, y con la derecha lo atravesó. El último intentó huir, pero de un salto se puso frente a él, soltó las cimitarras y comenzó a estrangularlo con su mano izquierda, soltándolo sólo cuando sus dedos se toparon con el pulgar, y el cuerpo ya estaba inerte.


“La fiesta de la Santísima Trinidad”

La devoción a la Santísima Trinidad se inició en el siglo X, y a partir de esta época se fue difundiendo también su fiesta litúrgica, entrando en el calendario romano en 1331. Si bien desde el comienzo del cristianismo la oración litúrgica se ha dirigido al Padre, por mediación del Hijo y en el Espíritu Santo, y el mismo Jesús habló de Dios como una comunión de amor y manifestó el misterio de las tres divinas personas, lo original de esta fiesta es honrar específicamente a Dios sin tener como motivo un acontecimiento salvífico, ni la memoria de un santo. Tal como dice la oración colecta, se trata de “profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar su unidad todopoderosa”.

A lo largo de tres ciclos de lecturas, las primeras (del AT) nos hablan de la revelación del Dios único de Israel; los Evangelios proclaman las palabras de Jesús en las que se refiere al Padre, se manifiesta a sí mismo como el Hijo igual a Él y anuncia el envío del Espíritu Santo. 

Por último, las lecturas apostólicas recogen la experiencia profunda de la filiación divina adoptiva, por la que los cristianos pueden conocer el amor del Padre, la gracia que manifiesta y comunica el Dios y hombre Jesucristo, y la comunión del Espíritu Santo, vínculo de unidad en la intimidad de Dios y en la comunidad eclesial. La antigua ley hispánica, en los siglos V al VII, enseñó magníficamente la fe trinitaria, sobre todo en los Concilios de Toledo, y de su liturgia procede el prefacio propio de esta solemnidad. Es consolador saber que nuestro Dios es “uno solo, pero no solitario” (Concilio VI de Toledo, año 638), amor puro que sólo busca darse de forma creadora y llevarnos a participar de su unidad vital eterna. 


“Lovumba”

Un poco de música, en esta ocasión una canción que me encanta por su ritmo: lovumba de Daddy Yankee.


“dame”

Lo que daría por poder repetir aquella tarde juntos, cuando el mundo supo de lo nuestro, tu cuerpo y el mío muy cerca el uno del otro, tu alma y la mía uniéndose en un para siempre: tus labios son hoy un tesoro que deseo preservar para siempre, tus ojos son dos gemas preciosas que nadie más que yo puede poseer, y soy tuyo a pesar de las personas que no entienden, a pesar de quienes crean historias fantásticas para tratar de separarnos, a pesar del tiempo que no entiende nuestra eternidad.

Dame un beso hoy, porque muero por tu amor, dame una razón para hacer del cielo fuego que se precipite sobre nuestras cabezas, dame un corazón que no sepa de miedos ni rencores, dame solo un segundo a tu lado para encontrar la respuesta a todo el dolor que mi vida tuvo antes de ti.


“La palanca de desarrollo”

El día de hoy me corresponde compartir con ustedes un capitulo más de la serie “Por un camino del todo nuevo”, en esta ocasión disfruten de “La Palanca de Desarrollo”.


“increible”

Te ofrecí mis labios y me dijiste un te quiero en el silencio eterno de un primer beso, supiste encontrarme en donde nadie más había buscado hasta entonces, mírame hoy pequeña: siento que estoy a punto de morir de tanto amor, es difícil de entender que pueda, como dice aquella hermosa canción, amarte tanto y no sufrir del corazón, es difícil de entender que sepas cada una de mis frases, que conozcas cada parte de mi cuerpo, que te hayas vuelto parte de mi esencia,  que no exista un adiós entre tu y yo, y que aunque el mundo no lo entienda , podamos ser tan felices como la primera tarde de abril que vio nacer nuestro furtivo amor.


“El Sembrador”

De aquel rincón bañado por los fulgores

del sol que nuestro cielo triunfante llena;

de la florida tierra donde entre flores

se deslizó mi infancia dulce y serena;

envuelto en los recuerdos de mi pasado,

borroso cual lo lejos del horizonte,

guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado,

del sembrador más raro que hubo en el monte.

 

Aún no sé si era sabio, loco o prudente

aquel hombre que humilde traje vestía;

sólo sé que al mirarle toda la gente

con profundo respeto se descubría.

Y es que acaso su gesto severo y noble

a todos asombraba por lo arrogante:

¡Hasta los leñadores mirando al roble

sienten las majestades de lo gigante!

 

Una tarde de otoño subí a la sierra

y al sembrador, sembrando, miré risueño.

¡Desde que existen hombres sobre la tierra

nunca se ha trabajado con tanto empeño!

Quise saber, curioso, lo que el demente

sembraba en la montaña sola y bravía;

el infeliz oyóme benignamente

y me dijo con honda melancolía:

-Siembro robles y pinos y sicomoros;

quiero llenar de frondas esta ladera,

quiero que otros disfruten de los tesoros

que darán estas plantas cuando yo muera.

 

-¿Por qué tantos afanes en la jornada

sin buscar recompensa? dije. Y el loco

murmuró, con las manos sobre la azada:

-Acaso tú imagines que me equivoco;

acaso, por ser niño, te asombre mucho

el soberano impulso que mi alma enciende;

por los que no trabajan, trabajo y lucho,

si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!

 

Hoy es el egoísmo torpe maestro

a quien rendimos culto de varios modos:

si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.

¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!

En la propia miseria los ojos fijos,

buscamos las riquezas que nos convienen

y todo lo arrostramos por nuestros hijos.

¿Es que los demás padres hijos no tienen?…

Vivimos siendo hermanos sólo en el nombre

y, en las guerras brutales con sed de robo,

hay siempre un fratricida dentro del hombre,

y el hombre para el hombre siempre es un lobo.

 

Por eso cuando al mundo, triste contemplo,

yo me afano y me impongo ruda tarea

y sé que vale mucho mi pobre ejemplo,

aunque pobre y humilde parezca y sea.

¡Hay que luchar por todos los que no luchan!

¡Hay que pedir por todos los que no imploran!

¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!

¡Hay que llorar por todos los que no lloran!

Hay que ser cual abejas que en la colmena

fabrican para todos dulces panales.

Hay que ser como el agua que va serena

brindando al mundo entero frescos raudales.

Hay que imitar al viento, que siembra flores

lo mismo en la montaña que en la llanura.

Y hay que vivir la vida sembrando amores,

con la vista y el alma siempre en la altura.

 

Dijo el loco, y con noble melancolía

por las breñas del monte siguió trepando,

y al perderse en las sombras, aún repetía:

¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!…

 


“La Eternidad de las Flores: La Búsqueda VIII”

Después del encuentro con aquel enorme gusano la relación con la Elfa Oscura ha mejorado, creo que ya le he demostrado que no soy un completo inútil, aunque ciertamente ella es mucho más poderosa que yo, yo poseo algo que a ella le hace mucha falta, Fe y paciencia, dos cosas que me han ayudado desde siempre a resolver las cosas a mi modo.

-¿Cuánto falta para alcanzar esa hoja de roble? –Pregunto la Drow rompiendo la concentración del Elfo Nocturno-
-No falta mucho si seguimos a este paso llegaremos en lo que resta de la noche, después de todo viajar de noche no fue tan mala idea –Respondió Inírion mientras observaba atentamente el mapa en sus manos-
Ambos Elfos continuaron por el inmenso mar arenoso hasta que el sol comenzó a clarear en el horizonte, fue entonces que lograron ver a lo lejos lo que parecía ser una pequeña ciudad Beduina rodeada por un oasis.
-¡Justo ahí!, ahí debe encontrarse otro hermano Arbóreo, me pregunto quién será. –Dijo el Kaldorei señalando la pequeña ciudad dibujada en el horizonte-
Durante los últimos días ambos elfos habían compartido lo poco que recordaban acerca de La Arboleda de las Lunas y habían logrado recordar muchas cosas más, como los nombres de los integrantes a los que ahora buscaban frenéticamente.

Al llegar a lo que de lejos parecía ser una pequeña ciudad se encontraron con pequeño poblado en completas ruinas en donde se notaba que hace mucho tiempo no había habitado nadie.
-¿Qué no se supone que estaba aquí la hoja de roble? –Pregunto la Drow con cierto aire de desconfianza-
-No se supone, este es el punto que marca el mapa, y aquí debe estar, hasta ahora la Diosa no nos ha fallado y no comenzará a abandonarnos ahora –Respondió seguro de lo que decía Inírion-
Entonces de lo alto de una construcción salió disparada una extraña esfera de color purpura que ambos elfos lograron esquivar con un brinco.
-Maldita sea, asesinos otra vez –gritó el Kaldorei mientras intentaba ver quien había lanzado la esfera pero el sol se lo impidió-
-No, no son asesinos, la niebla siempre los delata y aquí no existe ninguna posibilidad de que existan, quizás…- Dijo Aunrae antes de ser interrumpida por una estruendosa voz-
-¡Largo de mis tierras malditos intrusos! –Dijo el ente que había lanzado el poder hacia ellos- Largo o solo se encontraran cara a cara con la muerte.
-¿Quién eres? –Pregunto Inírion quien tomo con ambas manos su báculo preparándose para defenderse del segundo ataque que sabia no tardaría demasiado en venir-
-Soy la oscuridad de este mundo, soy el Caballero Oscuro. –Dijo el ente al tiempo que salto desde lo alto y se encontró cara a cara con ambos elfos-
-¡Paladín! –Gritó Aunrae a Inírion-
-No soy más el Paladín que defendía la justicia, ya no. En mi alma solo existe oscuridad y tinieblas, las dos cosas que desde ahora ustedes verán –El caballero oscuro se lanzo con gran fuerza sobre ambos empuñando su mandoble en lo alto-
Sin embargo el ataque de Paladín fue detenido por las cimitarras en manos de la Drow, al tiempo que el Elfo Nocturno apuntaba hacia el enemigo su báculo.
-Detente, no somos enemigos, hemos venido por ti, la Diosa Madre nos ha enviado –Le grito con voz potente el Kaldorei, creando enredaderas en el suelo que estaba debajo de él para inmovilizarlo-
De esta forma Aunrae pudo alejarse un poco de él.
-Quizás se ha vuelto loco, ¿Qué podemos hacer? –Le pregunto la Drow a Inírion-
-Es poco probable que se haya vuelto loco, quizás, alguien lo ha hechizado, puede que si pido a la Diosa Blanca por él, quede liberado de esa maldición, y si eso no funciona, me temo que habrá que acabar con su sufrimiento de una u otra forma – Respondió pensativo Inírion-
-Opino que es mejor liberarlo de su carga de una vez por todas –Dijo Aunrae al tiempo que se acercaba al Paladín para acabar con su existencia-
-No, al menos permíteme intentarlo una sola vez por favor Aunrae –Le dijo el Kaldorei para detenerla-
-Está bien, pero solo UNA vez –Respondió sentándose a la sombra de una construcción destruida-

El elfo se acerco al Paladín y cerrando los ojos pidió a la Diosa Madre que le ayudase a saber qué hacer con él, entonces de una forma extraña el sol se cubrió por un segundo por una nube que había aparecido de la nada mientras que del cuerpo del paladín salió despedida un gas grisáceo que se elevo a lo alto.
-Está hecho –Dijo victorioso el Kaldorei liberando al Paladín de su prisión de enredaderas-

Entonces los Elfos pudieron platicar con él acerca de todo lo que había sucedido y de cómo lo habían encontrado, supieron de esa forma que él había sido lanzado por el portal junto con Chaman a quien había seguido por mucho tiempo hasta que ya no le fue útil, siendo exiliado a las arenas por Chaman muchos años atrás, en donde había perdido toda esperanza y había sido presa de un demonio de las arenas que lo había hecho dar caza a todo y a todos.

-Entonces Chaman es ahora un rey oscuro, tal como nos lo conto Génova, no cedió en sus ansias de poder, y el mismo poder lo termino consumiendo –Dijo Inírion mirando al Paladín y a la Drow-
-Debemos ir por él, su reino se encuentra al Sur, pero ¿Qué podemos hacer con Paladín? –Dijo seriamente Aunrae-
-Si gustan puedo seguirlos, pero sinceramente es poco lo que podré hacer por ustedes, todas mis energías han sido consumidas por las arenas de este infierno.
-No te preocupes Paladín –Dijo Inírion mientras levantaba su báculo en alto- Sabemos a dónde debes ir, todo lo que se necesita es un poco de fe –entonces un pequeño portal de color azul apareció enfrente de ellos-
-Esos portales, son…-Dijo Paladín-
-Idénticos a los de mi abuelo –completo la frase el Kaldorei- lo sé, la Diosa me los ha otorgado, este portal te llevará a la Posada del Mapache, en donde ya se encuentran Génova, Niko y Nuty.

Así el Paladín se despide de ambos Elfos que toman camino al Sur, al reino maldito de Cronopía en donde reinaba Chaman del Árbol Maldito.


“tengo”

Comparto con ustedes un poco de música, en esta ocasión en que el verano se aproxima velozmente traigo para todos ustedes esta canción del compositor Xabi San Martin e interpretada por su hermano Paul San Martin titulada Tengo. Disfrútenla.


“Cruz de Jerusalén”

La Cruz de Jerusalén, también denominada Cruz de las Cruzadas, es una cruz heráldica y un símbolo del cristianismo. Se compone de una cruz griega rodeada por otras cuatro cruces de la misma forma y menor tamaño, denominadas crucetas, que se encuentran situadas en cada uno de los cuadrantes delimitados por sus brazos.

El diseño más esquemático de la Cruz de Jerusalén es conocido como “Cruz de las Cruzadas” ya que fue la enseña entregada a los cruzados por el papa Urbano II durante la Primera Cruzada. Esta cruz fue adoptada como símbolo del Reino de Jerusalén. Las cuatro cruces de menor tamaño simbolizan para algunos a los cuatro evangelistas y para otros los cuatro puntos cardinales por los que el mensaje de Cristo se difundió desde Jerusalén. También se considera que las cinco cruces que componen este emblema representan las cinco heridas que sufrió Jesucristo cuando fue crucificado.

En ocasiones la cruz de mayor tamaño consiste en una cruz recrucetada y en otras se trata de una cruz potenzada que es la forma más adecuada para representar una Cruz de Jerusalén.

Se representa “de oro”, amarillo heráldico, sobre fondo “de plata”, blanco o gris heráldico, aunque es frecuente emplear otros esmaltes.


“nada me hace dudar”

No existe nada que me haga dudar de lo mucho que te quiero; no necesito ninguna razón más que tus dulces pasteles, no hace falta que veas hacía atrás y mucho menos que yo vuelva a pasar frente a ti por primera vez, date cuenta de cuánto es lo que siento, de cuánto es lo que espero, todo de ti.

Te necesito más de lo que puedes llegar a comprende, te requiero en mi vida, en mis segundos, en la playa jugando con mi cabello, en mis tardes tomándote un café frío conmigo, te necesito y hoy nada me hace dudar.


“La Eternidad de las Flores: La Búsqueda VII”

Arena, arena y más arena. Y sol, un maldito sol sobre nuestras cabezas, siento que mi piel se pondrá más oscura después de esto.

Inírion tampoco se ve muy feliz con el clima, pero yo soy una Drow, y nosotros vivimos en cavernas gigantes sin una luz más que la que indica el tiempo. De hecho, tenemos infravisión y esto me complica un poco ver dónde están todas las cosas.

Quiero que desaparezca el sol, deberíamos viajar de noche, sería mucho más productivo para mí. Para el también debiera serlo, es un Elfo Nocturno después de todo.

-Inírion-
-¿Sí?-
-Viajemos de noche-

Él detuvo la marcha y puso una cara pensativa.

De pronto, sonó algo extraño que no pude identificar. Ante nosotros una criatura gigante, como una serpiente, pero sin escamas.

Recordé lo que una vez me dijo mi padre sobre esos bichos: “Gusanos de Arena, podrían tragarse a un ejercito. Se arrastran entre las dunas y tienen un aliento asqueroso. Si tienes un buen equipo, la podrías matar un rato, mientras más corta sea la pelea, mejor.”

Me acerqué a Inírion y lo agarré de un brazo. Corrimos detrás de la criatura mientras pensaba como matarlo, o en su defecto, como rebanarlo. Sin embargo, su tamaño era tal que hubiera sido imposible atravesarlo con una cimitarra.

La bestia se lanzó contra nosotros, y escupió una sustancia fétida. Dimos un salto y caímos sobre su cabeza.

-Usa tu báculo- le dije al Elfo.
-De acuerdo- me respondió.

De inmediato salté, desenvainé las cimitarras, y alzando los brazos le realicé un corte a lo largo al gusano. Se estremeció, haciendo que Inírion perdiera un poco el equilibrio, pero antes de que cayera alcanzó a levantar el báculo y le lanzó una bola de energía en todo lo que yo suponía era el cráneo.

-Excelente- dije, sin que nadie me oyera.

En un momento comencé a sentir una molestia enorme por el sol y el calor, y pensé en oscuridad y sombras… como si de un sueño se tratara, una bola oscura comenzó a crearse delante mío, expandiéndose a una velocidad impresionante. En menos de un minuto estábamos rodeados por esa extraña esfera, la visión era imposible, pero la fatiga había desaparecido.
Sinceramente, no necesitaba de mis ojos para cortar al gusano. Espero que el otro Elfo tampoco.

La otra bestia arremetió con fuerza contra mí, otra vez con sus fluidos extraños. Me lancé sobre él y le realicé unos cortes en la cabeza, y por donde caía cerca de él le cortaba lo que tuviera al alcance.

Escuche otras bolas de energía chocar contra el cuerpo del gusano, y como este se estremecía ante cada ataque. Espero que no resista mucho más.

Me puse en lo que supuse era el cuello, y le dí un par de estocadas. Luego lo rodeé, cortando toda la corteza de su piel en un diámetro.
La bestia se agitó, haciendo un vaivén, hasta que cayó rendida sobre la arena.

La oscuridad desapareció al instante, mis ojos debieron acostumbrarse a la luz de golpe, por lo que al principio estuve cegada. Después pude reconocer el cuerpo de la criatura, y un poco más allá, al Elfo.

-Lo hicimos- dije jadeando.


“tierra y soberanía alimentaria”

El día de hoy, me toca darles a conocer el quinto capítulo de la seria “Por un camino del todo nuevo”, en esta ocasión: Tierra y soberanía. Disfrútenla e infórmense.


“Oración a San Tarcisio”

San Tarcisio: mártir de la Eucaristía, pídele a Dios que todos y en todas partes demostremos un inmenso amor y un infinito respeto al Santísimo Sacramento donde está nuestro amigo Jesús, con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad. Amén.


“one thing”

Un poco de música, corresponde al día de hoy compartirla con ustedes, en esta ocasión, del grupo One Direction, disfruten de One thing.


“siempre lo pedí”

Un millón de veces pedí al destino que llegarás, y justo cuando estaba a punto de resignarme llegaste acompañada de la casualidad, gracias preciosa por venir a mí, justo como yo siempre lo pedí, gracias porque no existe otra cosa en este mundo que tenga eso que tú tienes tan abundantemente, eres tan especial, tan hermosa que muchas veces pienso que no te merezco, lo eres tanto que hoy no me imagino mi vida sin ti, sin tu sonrisa tan hermosa, sin tus ojos tan bellos, sin el olor de tu pelo acomodado en mi almohada, no me imagino el resto de mis días sin ti bonita.

No me imagino ni un solo segundo sin saberte mía, y sabes que un millón de veces pedí al destino por ti, que un millón de veces seguiré agradeciéndole a la vida que te haya traído a mí, tal como yo siempre lo pedí.


“yo te absuelvo”

Quedarme dormido  en tus brazos en cada viaje que teníamos entre nuestras ciudades, mirarte a los ojos y decirte en voz baja que eres lo más importante en mi vida, e intentar besarte con el mismo miedo de la primera vez; por eso tú me haces tan fuerte que nada ni nadie me detiene cuando estoy buscándote.

Cada vez que te veo, cada vez que me vez, ocurre algo mágico entre ambos, ocurre algo divino que el resto del mundo no entiende, que nadie puede detener, me haces tan grande y tan tuyo que al mismo tiempo que te busco se van yendo de mi los miedos y todo el pasado, tú eres la culpable de los peores crímenes en contra de mi humanidad, pero yo te absuelvo con tal de que ni nunca ni jamás te vayas de aquí, del mismo café en donde nos dijimos lo importante que éramos aquella primera vez…


“La Eternidad de las Flores: La Búsqueda VI”

Después de horas de búsqueda Inírion encontró una pequeña posada alojada en un barrio lejano del centro de la ciudad en donde se leía en una tabla una frase escrita en élfico antiguo, por lo que todos pensaban que solo era parte de la decoración, “A pesar de las hojas y el viento, siempre tendrán un lugar aquí quienes esto entiendan”, sin dudarlo Inírion busco a todos los Arbóreos y los reunió frente a esa posada a la que llamó tocando la puerta con su báculo.

-¿Qué se desea allá afuera? –Dijo una extraña voz que provenía del interior de la posada y no parecía pertenecer a un humano-
El Elfo Nocturno respondió en Élfico “Deseamos refugio y alimento”, acto seguido la puerta se abrió y de ella apareció una extraña figura, un viejo mapache que tenía un bastón en una mano y una linterna en la otra.
-¿Cómo es posible?, Lo veo y no lo creo, ¡Mapache! –Grito dando un brinco instantáneamente Nuty quien iba en el hombro de Niko- 
-¿Qué?, ¿Cómo es posible?, habiendo cientos de ciudades apestosas tuvieron que llegar aquí, pensé que jamás tendría que volver a verles y mucho menos ahora que soy viejo y no podría defenderme de sus estúpidas jugarretas –Dijo el Mapache alzando la lámpara hacia los forasteros a pesar de que el sol aún clareaba la tarde en la ciudad-
-Bueno, la vejez es algo que nos ha llegado a todos viejo amigo – Dijo Niko al mismo tiempo que se acerco para saludar al vetusto mapache-

Entonces, Los elfos se presentaron con el mapache casero y le explicaron todo lo que sucedía, el grisáceo rostro del mapache reflejaba la sorpresa con cada frase que salía de la boca de Inírion y Aunrae pues no podía explicarse como esos dos jóvenes tenían un enorme parecido con sus abuelos tanto físicamente como en sus comportamientos y palabras.
-Veo que no existe ninguna otra posibilidad, en ninguna otra posada aceptaran animales -lanzando una mirada hacia Nuty- en las habitaciones, además, son tan viejos que de no ser porque todavía respiran tranquilamente podrían ser recibidos en el Campo Santo, tendré que soportarlos, esta posada los recibirá, y solo por la memoria de mi hermana Confused –Dijo el mapache y luego les mostro a todos sus habitaciones en donde los humanos y la ardilla descansarían hasta el retorno de los elfos tras su búsqueda de los otro arbóreos-

Todos pasaron la noche en la posada, pero la Diosa Madre se le mostró en sueños a Inírion para prevenirlo; en ese sueño… un gran manto blanco cubría todo e Inírion se sentía fuera de su cuerpo, como un espíritu más de los que acompañan a la Diosa en sus trayectos nocturnos, entonces escucho la voz femenina que le hablaba en la lengua de sus antepasados: Su nombre es Torothal, una antigua deidad de los ríos a quien hace mucho tiempo enfrenté y vencí con mis ejércitos, pensé que la derrota la habría hecho perecer, pero no fue así, la Diosa del Río ha sido la responsable de todas las catástrofes que los han seguido, desde la salida de La Arboleda de las Lunas de tu abuelo hasta su destrucción, y también los asesinos que los persiguen pertenecen a su sequito, es necesario que Aunrae y tú apresuren la búsqueda de los otros Arbóreos, siento a la muerte cernirse sobre ellos, y si ustedes no acuden a ellos pronto, Torothal habrá cumplido sus deseos.

Inírion se despierta abruptamente de su sueño y encuentra en sus manos 8 piedras que brillan con las luces del arcoíris, entonces escucha la voz de la Diosa Madre que le dice suavemente al oído:Traigan a todos mis hijos aquí, utiliza estas runas para defender mágicamente esta posada en donde no les sucederá nada, apresúrate hijo mío.

Entonces Inírion coloca las runas en diversas partes de la posada y despierta a Aunrae para explicarle todo lo que ha visto en sueños, ambos emprenden el camino muy de mañana hacia los desiertos lejanos del Este en donde se encuentra la hoja de roble más cercana…


“nos volvimos”

Parecía que sin ti no podría más vivir, que sin tus besos ni tus ojos me iría finalmente de este mundo al encuentro del hacedor; te volviste poco a poco en la esperanza de mis días, en el sol que alumbraba aquella solitaria avenida, te volviste poco a poco el alcatraz de cristal que hoy guardo sobre la cama de nuestra alcoba, te volviste poco a poco  la alegría que no podía ocultar cada vez que te miraba por primera vez, y yo, yo solo me volví un extraño, un ajeno, un sueño olvidado, una noche de copas que no debió pasar, un último error, un café oxidado en aquella cita siempre en el mismo lugar, yo me volví poco a poco todo tu pasado, todo tu enfado, todo tu odio y tú desprecio, me volví aquello que jamás pedí ser para ti.

Y hoy solo me acompañan tus viejos libros y aquellas últimas películas que vimos juntos, solo me acompaña el silencio en eterna procesión, solo me acompaña el infierno que en mi alma construí sin tu contribución, solo me acompaño yo mismo siempre extrañándote más y más.


“viviendas dignas”

El día de hoy me corresponde compartir con ustedes el cuarto capítulo de esta serie titulada “Por un camino del todo nuevo”, en esta ocasión disfruten de “Viviendas dignas”.


“algo bello”


“Angelus”

V. El Ángel del Señor anunció a María,
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Avemaría.

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mi según tu palabra.
Avemaría.

V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Avemaría.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración
Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.


“te quiero”

Solo me dedicaré a solo oír primeras versiones y a intentar encontrar la forma de amarte cada vez más, porque ésto que hoy siento ya no me es suficiente, te quiero y nada debe hacerte dudar eso,  justo ahora soy como una tímida luna comenzando a brillar para ti, soy como la parte inicial de una gran sinfonía que recién comienza su apertura, pero eso no es suficiente, de la misma forma en que pronto no lo serán las primeras versiones de nuestras canciones.

Sobre tu espalda construiré un tren, un tren que me lleve a ese punto de tu cuerpo que nadie más ha conocido, sobre tu pelo hilaré una manta que nos cobije en la primera de nuestras noches juntos, justo ahora soy como el primer rayo de sol que sale exclusivamente para ti, justo ahora me encuentro oyéndote en aquellas canciones que el resto del mundo ya olvido, solo quiero que me dejes entrar en tu vida, que lo nuestro no sea más una tontería, que te decidas de una vez por todas a ser más que una simple niña viniendo hacía mi.


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