-Soliloquios de El Soñante-

"Alma"

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“haz lo que ames”


“tenemos super-poderes”

Tenemos super-poderes sin saberlo: dar abrazos, decir palabras bonitas, mirar directo a los ojos, decir el nombre de un amigo y mucho más…


“mejores momentos”

ALGUNOS DE LOS MEJORES MOMENTOS DE LA VIDA SON:
Enamorarse.
Reírse hasta que te duela la panza.
Encontrar miles de miles de inbox XD cuando vuelves de las vacaciones.
Viajar a algún lugar lindo.
Escuchar tu canción favorita.
Acostarte en tu cama y escuchar como llueve afuera.
Salir de la ducha y que la toalla este calientita.
Aprobar tu último exámen.
Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves.
Una buena conversación.
Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado.
Reírse de uno mismo.
Llamadas a la media noche que duran horas.
Reírse sin motivos.
Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti.
Despertarte y darte cuenta que todavía podrías dormir un par de horas.
Escuchar la canción que te hace recordar a ‘esa’ persona especial.
Ser parte de un equipo.
El primer beso.
Hacer nuevos amigos.
Pasar un rato con tus mejores amigos.
Ver felices a las personas que quieres.
volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no han cambiado.
Mirar un atardecer.
Tener a alguien que te diga que te quiere.


“lluvia”

Dos lluvias, tú y yo: yo cayendo en tu ventana, tu inundando mi corazón.


“Soliloquio del 28 VI”

En lo que a mí respecta, la soledad que se elige es mejor que aquella que nos imponen, podemos confiar en las personas, y podemos intentar entablar una amistad con otros: pero pocas veces conseguiremos una verdadera amistad, porque entre más te conoce una persona, más fácil es desilusionarse; no digo que no existan las amistades, son los mejores obsequios de Dios, encontrar a un amigo es encontrarse con un tesoro, y si se tiene, se debe cuidar y disfrutar. Pero la amistad es algo que no es posible con todas las personas que nos rodean, y si no puedes conseguir la amistad de otro, busca obtener su respeto, y si no es posible, por lo menos ten su miedo.

Pero si por casualidad, lograr encontrar a alguien que no te juzgue sino que te acepté, alguien que se preocupe por ti, y que te ponga verdadera atención cuando le hables, entonces, cuida de esa persona como de tu vida.


“Soliloquio de el 28 V”

Cerca de culminar esta parte del suelo me doy cuenta de lo importante que resulta el comprometerse con lo que uno hace, no se puede ir por la vida convencido de que la buena suerte resolverá todos nuestros asuntos, hace falta dedicar tiempo y esfuerzo para conseguir una victoria que sepa a victoria, también hacen falta de vez en vez uno que otro problema que nos ayude a retomar el camino con más fuerza, a ejercitar nuestra creencia de que estamos en lo correcto y de que vale la pena.

No puedo decir que todo ha sido perfecto, pero sin duda, ha sucedido de la mejor manera, ha sucedido tal como debió suceder y eso me ha fortalecido enormemente, me ha ayudado a madurar, a crecer y a convencerme de que esto está hecho para mí. ¡Amo la educación!


“seré breve”

Ven…


“en mi oración de la noche”

Ya te lo dije, pero lo volveré a repetir ¿Dónde has estado escondida la última vida?

Te necesitaba mucho antes de conocerte, te deseaba mucho antes de recordarte, y ahora doy gracias a Dios por tu presencia en mis días.

Doy gracias a Dios porque has venido a mí, sin esperarte, sin buscarte, sólo has llegado y te has convertido en el todo.

Lo prometo, hoy estarás nuevamente en mi oración de la noche.


“tu ruiseñor”

Gracias a ti la sonrisa no me abandona, y es que resulta muy sencillo ser feliz cuando estoy contigo. Si te doy mi paz y tranquilidad es sólo porque tú me has dado nueva vida, y no tengo con qué pagar tan gran regalo.

Dame tu mirada, y acompáñame nuevamente a tomar un café por la tarde,  ya amo el aroma de tabaco que despide tu ropa, y ya amo la forma en que dices mi nombre, la fuerza con que vibro en tu voz.

Y ser tu ruiseñor por una eternidad o dos, que al fin de cuentas, sea de día o sea de noche, siempre sabré estar para ti, y siempre podrás venir a mí.


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“Gracias”


“Soliloquio del 28 IV”

A lo largo de los últimos meses he estado ubicándome, poco a poco, he estado tomando como propio el espacio que me corresponde, después de todo, estoy a un paso de acabar con mi formación profesional, y sin duda, el resto de mis días estaré unido a ese papel que tanto me gusta: ser educador. Pero no puedo evitar sentir miedo por todo lo que vendrá, no puedo evitar temer no poder cumplir mis propias expectativas, aunque sé muy bien que cuando me esfuerzo logro todo lo que me propongo, no puedo evitar temer el futuro, un miedo bien fundado, un temor bien estimado, que no se exagera ni se esconde, y que al mismo tiempo le da sabor a esa aventura.

Aún me quedan dos meses más como estudiante, y después del final tan anunciado, llegará el momento de enfrentarse a un momento nuevo en mi vida, no será la primera vez, ya tengo experiencia en esas cosas, y ojalá que todo ocurra de la mejor manera.


“redes sociales”

Esta bitácora cuenta con las siguientes redes sociales, los invito a seguirme en todas ellas:

“twitter”

“facebook”

“instagram”


“oración del Si”

¿Qué serían de mis días si no te hubiera encontrado? Creo yo que no habría podido ver la luz del sol de frente, siento que gracias a ti puedo ahora continuar, y que es necesario que te agradezca, a ti que no conociendo ni principio ni fin, quisiste fijarte en mí: a ti que me hiciste partícipe de lo que es más perfecto, tu tiempo.

No hay más razones que este inmenso amor, que esta respuesta que es total y completa, no más razones que todo lo que me has dado sin siquiera pedírtelo, no hay más pretextos ni uno más; porque soy tuyo desde antes de nacer y lo seré hasta que vuelva a ti.


“Soliloquio del 28 III”

Desde hace más de 8 años la religión ha sido una parte muy importante de mi vida: poco a poco se metió en ella, comencé como un adolescente buscando refugio y compañía, y no sólo encontré aquello que deseaba sino un sinfín de aventuras y experiencias que hoy a la distancia me hacen sentirme feliz y orgulloso del camino que he recorrido.

Han sido ocho años en los cuales no he dejado de aprender nunca, siempre ha habido algo nuevo para saber, nuevas personas para conocer, rostros que se han vuelto familiares con el pasar de los días y meses, y otros tantos que llegaron y se fueron no sin antes dejar huella en mi existir, y a éstas alturas de la vida, he llegado a pensar si hacer de la religión el resto de mi vida, si está ahí mi lugar, son tantas las cosas que giran en mi cabeza cuando voy por el mundo, todas ellas toman calma cada vez que dedico mi tiempo al servicio que tengo, todas las cargas encuentran alivio, y eso me hace sentir muy bien, sentirme seguro, sentirme útil, sentirme elegido; quizás haya que pensar, en qué haré después del título de mi Licenciatura, a qué dedicaré el restos de mis días…


“mis libros”

…quiero regalarte ciertos libros que tengo por ahí, quiero que te lleves lo mejor de mí, tómalos, los he forrado con noticias viejas y un poco de color, eso fuimos tu y yo, yo siempre un periódico lleno de trágicas nuevas y tú siempre la luz que de mi vida tenía necesidad..


“soliloquio del 28 (II)”

Jamás he sido de las personas que gustan tener demasiadas amistades, supongo que esa decisión determina la forma en que trato a quienes me rodean, no puedo decir que no se amable, pero pocas veces decido confiar completamente en los demás y  recuerdo como una frase personal “siempre hay que desconfiar de los otros”. No se trata de vivir la soledad eternamente, sólo se trata de poner un poco de espacio entre las personas con quienes si hay que tener cuidado, y entre quienes logran superar esa primera barrera.

¿Qué puede hacer quien apenas y conoce mi segundo nombre?, nada hay que las personas puedan hacer más que decidir acompañarme y aceptarme con esos defectos tan notables de los cuales no hay necesidad de hacer mención, a cambio, puedo ofrecer la paciencia que se oculta tras de una sonrisa indomable, la compañía necesaria, la ayuda desinteresada y la necesidad de no quedarme solo.


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“la actitud hace la diferencia”


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“a dieta”


“perdí”

Contigo perdí mucho más que sólo una tarde conociendo aquella Verde Antequera, contigo perdí los miedos y las cárceles del pasado, me perdí en tus ojos, es cierto, me perdí para jamás recuperarme, me perdí para poderte encontrar en mi vida, ven a mí, toma mi mano, mira como palpita mi corazón de emoción con sólo tenerte cerca, mira como mis palabras no se hilan bien con mis ideas, es el resultado de tu bendita presencia, me perdí en ti, para poderme hallar en un mundo que nunca supo de mi más que mi primer nombre.

Contigo perdí más que sólo un par de horas; perdí la poca fortaleza que me quedaba, perdí mis ansías eternas de esperarte, y ya me decidí a no dejar que pase el tiempo, cuando podría estarme dedicando a sólo hacerte feliz, mi bien amor, mi bondad encarnada, mi destierro sutil, un cristal que refleja sólo lo que quiero ver, me he perdido en ti, pero es mucho, mucho más lo que he ganado.


“Volverán las oscuras golondrinas”

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y, otra vez, con el ala a sus cristales

      jugando llamarán;

pero aquéllas que el vuelo refrenaban          

tu hermosura y mi dicha al contemplar,

aquéllas que aprendieron nuestros nombres…

      ésas… ¡no volverán!

 

  Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,             

y otra vez a la tarde, aun más hermosas,

      sus flores se abrirán;

pero aquéllas, cuajadas de rocío,

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer, como lágrimas del día…               

      ésas… ¡no volverán!

 

  Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón, de su profundo sueño

      tal vez despertará;                       

pero mudo y absorto y de rodillas,

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido…, desengáñate:

      ¡así no te querrán! 


“y es que”

Qué es el tiempo sino apenas un suspiro, qué es necesitarte sino solo un latido del corazón, y es que por esperarte daría gustoso todos mis suspiros y mi corazón entero; qué son tus ojos  sino los luceros de ésta eterna noche, y qué es mi mano buscándote sino un barco afortunado que encontró en tu sien un precioso faro, y es que  por darte mi vida no interesa el tiempo que haya que esperar.

Y es que por besarte aguardaría una o dos vidas sin dudar.


“soliloquio del 28″

Esto se trata de no detenerse, ni siquiera para tomar respiros, esos vienen a tu pulmones naturalmente, adelante, siempre adelante, que la vida se agota con cada segundo perdido, y si en ella todo te falla; si nada resulta como lo esperabas, si ningún plan de concreta y te hace feliz; deberías comenzar a entender que de eso se trata la vida, de sorpresas, de pequeños y fugaces momentos de dinamismo que te dan energía para continuar, algunos le llaman alegría, otros le dicen buena suerte, yo por mi parte prefiero decirles epifanía, aquí puedes elegir ser una buena persona o una mala persona; sea lo que sea lo que termines eligiendo, debes intentar siempre ser el mejor en lo que haces, es al final de cuentas, el esfuerzo y dedicación lo que vale; los motivos, siempre serán un punto de discusión, en cambio los logros (buenos o malos) siempre habrán de ser reconocidos, aunque pocas veces te tocara una conmemoración por ellos, eso es seguro.

Un buen día un viejo amigo, de esos pocos que gusto de conservar, me dijo: “tengo la esperanza de que no cambiarás, que seguirás siendo el mismo mocoso con el que solía compartir tardes enteras”, y yo le prometí que lo intentaría, pero la verdad es que ya no soy ese mismo; sólo con el tiempo comprendí que no cambiamos, sólo aprendemos más a vivir.


“oración de un desgraciado”

Alguien me dijo un día: en la vida de un desgraciado….como tú… hasta el más pequeño halo de luz merece ser llamado milagro, ¡cuánta razón tenía cuando decidió irse!, cuánto había hecho por mí, y ciertamente sufrí de melancolía, justo se fue cuando yo más necesitaba de algo a que aferrarme, vivía del masoquismo que su recuerdo me provocaba, hasta que tú llegaste a mi vida, y masoquismo dejó de significar lo mismo desde que te conocí; vaya que tienes facilidad para hacer todas las cosas nuevas, vaya que tienes poder para poder curar heridas añejas, vaya que puedes conocer el corazón del hombre: mírame hoy aquí, tal como hace unos cuantos años, en soledad, en nostalgia, quizás aún con un poco de melancolía en la sangre, pero ahora, ahora al menos te tengo a ti mi gran amor; ahora al menos ya no hay miedo, ya no hay más dolor, puede que los recuerdos sigan ahí,  asechando en la oscura noche de mi vida, pero al menos ahora tengo un halo de luz que llamar milagro, al menos ahora, te tengo a ti. Gracias amigo. “así sea”


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“usted se parece mucho al gato de Alicia en el país de las maravillas”

:)


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