-Soliloquios de El Soñante-

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“espero”

Tengo una inmensa fe en tus últimas palabras, por eso estoy aquí, justo donde me dejaste, justo donde te vi partir.  No temo separarme de este lugar, sólo espero pacientemente tu regreso, te espero como esperan las aves a la primavera, como una playa espera a ser tocada por el primer rayo el sol.

Te espero completo, con todo mi tiempo, con toda mi alma, con todas mis ansías, toda mi humanidad depende de ti, todo mi futuro eres tú. La vida puso pausa a mis pasos hasta el momento en que tú vuelvas, y yo estoy aquí, sólo esperándote.


“lluvia”

Dos lluvias, tú y yo: yo cayendo en tu ventana, tu inundando mi corazón.


“gracias”

Gracias a ti, me convertí en un poeta que es feliz sin tener hogar, en un peregrino eterno, que va a la búsqueda de aquello que jamás conoció con todas sus energías. Gracias mujer, porque me hiciste hombre, porque tus besos me dieron fuerza y me hicieron continuar, gracias porque en mis sueños me hacías sentir que todo tenía sentido y todo iría bien.

Gracias porque abriste de par en par la nación de tu pecho, y me dejaste entras a cada espacio de tu vida, gracias porque no supe cómo ni cuándo ni en dónde, pero te hiciste parte fundamental de mis días.

Y gracias, porque me quieres con la misma intensidad que mi alma se entrega a ti.


“oración del Si”

¿Qué serían de mis días si no te hubiera encontrado? Creo yo que no habría podido ver la luz del sol de frente, siento que gracias a ti puedo ahora continuar, y que es necesario que te agradezca, a ti que no conociendo ni principio ni fin, quisiste fijarte en mí: a ti que me hiciste partícipe de lo que es más perfecto, tu tiempo.

No hay más razones que este inmenso amor, que esta respuesta que es total y completa, no más razones que todo lo que me has dado sin siquiera pedírtelo, no hay más pretextos ni uno más; porque soy tuyo desde antes de nacer y lo seré hasta que vuelva a ti.


“sólo el hoy”

Desde hace cuánto vivo perdido, tú faro de eternos destellos; desde hace mucho vivo sin vivir, tú la vida que hoy corre por mis venas; desde hace demasiado estoy sólo, tú reina de mis epifanías. ¿Cuánto miedo eres capaz de ocultar?, y si no sabes a dónde ir, sólo corre a mi brazos, prometo que no dejaré pasar el tiempo en vano,

Desde hace cuánto se me escapaban suspiros, tú destino de todos ellos aún sin conocerte; desde hace mucho que pasan noches enteras sin sueños, tú el sueño hecho realidad; desde hace demasiado tengo mucho frío, tú el calor del alma que anida en mi pecho. ¿Cuánto dolor eres capaz de ocultar? que no daría por poder curar tus heridas, por ser bálsamo para tu quebrantado corazón.

Somos dos que por fin se han encontrado, fuimos tanto, y durante tanto tiempo: pero eso ya no importa más, ya no llevemos cuentas, sólo ha de importar una cosa: sólo el hoy.


“mis libros”

…quiero regalarte ciertos libros que tengo por ahí, quiero que te lleves lo mejor de mí, tómalos, los he forrado con noticias viejas y un poco de color, eso fuimos tu y yo, yo siempre un periódico lleno de trágicas nuevas y tú siempre la luz que de mi vida tenía necesidad..


“si supieras”

Y si supieras cuanto muero de ti, cuanto necesito que me mires con esos tus negros ojos, que digas mi nombre con la fuerza que sólo tu diafragma conoce, cuanto te necesito en éstas tardes de Febrero en que la vida parece irse despacito, vagamente encuentro en los cristales de mis lentes imágenes tuyas, pero la realidad es que ya sólo son pedazos de mi nostalgia, pedazos de la melancolía con que vivo.

Ay si supieras que necesito de tu cuerpo para vivir, que necesito tu aliento para respirar, si supieras cómo muero lentamente al no verte más, como me asfixio en mi propia urgencia de ti, y como todos se burlan de mi, “¡Ay de aquel pobre loco que nunca conoció el amor!” dicen todos, pero lo que ellos no saben es que al amor, al amor yo lo cree por primera vez, y lo hice sobre tu alma.


“soliloquio del 28″

Esto se trata de no detenerse, ni siquiera para tomar respiros, esos vienen a tu pulmones naturalmente, adelante, siempre adelante, que la vida se agota con cada segundo perdido, y si en ella todo te falla; si nada resulta como lo esperabas, si ningún plan de concreta y te hace feliz; deberías comenzar a entender que de eso se trata la vida, de sorpresas, de pequeños y fugaces momentos de dinamismo que te dan energía para continuar, algunos le llaman alegría, otros le dicen buena suerte, yo por mi parte prefiero decirles epifanía, aquí puedes elegir ser una buena persona o una mala persona; sea lo que sea lo que termines eligiendo, debes intentar siempre ser el mejor en lo que haces, es al final de cuentas, el esfuerzo y dedicación lo que vale; los motivos, siempre serán un punto de discusión, en cambio los logros (buenos o malos) siempre habrán de ser reconocidos, aunque pocas veces te tocara una conmemoración por ellos, eso es seguro.

Un buen día un viejo amigo, de esos pocos que gusto de conservar, me dijo: “tengo la esperanza de que no cambiarás, que seguirás siendo el mismo mocoso con el que solía compartir tardes enteras”, y yo le prometí que lo intentaría, pero la verdad es que ya no soy ese mismo; sólo con el tiempo comprendí que no cambiamos, sólo aprendemos más a vivir.


“mi más grande afán”

Esto de descubrirte y aprenderte, es una tarea que mata todo lo demás; esto de dejarte de esperar para comenzarte a amar, es algo que sin duda me llevará el resto de mis días; eres la más grande de mis debilidades, y también la más hermosa de mis fortalezas; eres un bosquejo hecho en una mañana de abril, un suspiro que no pidió permiso para huir, unos ojos que se fijan directo a mi alma; eres la respuesta a la soledad, un epitafio que ella jamás espero, una oportunidad que jamás creí necesitar.

Y mírame, aquí, parado como cada tarde a la hora de siempre, ésta vez no será igual, quizás no haya un mañana, un buen amigo dijo una vez que a cada día le basta con sus propios afanes; y en el hoy, tú eres el más importante de ellos.


“quisiera”

Quisiera poder saber que me quieren decir tus ojos, que existe detrás de tu mirada; que hay dentro de tu alma, saberte completamente en mi posesión, conocer cada rincón de tu vida, y saberme de memoria cada uno de tus gestos, que cuando nos vean por la calle, sepan que mi corazón es tan tuyo como mío es el tuyo, quisiera que entonces no tuvieras miedo de tomar mi mano, que tu mano no se quedase sólo en mi espalda; quisiera que en una noche cualquiera te decidieras a hacerme compañía, a dejar que las estrellas caigan del cielo a tu cuerpo, a permitirme amarte como seguramente nadie jamás ha sabido hacerlo.

Quisiera que entendieras lo que mis ojos te gritan, que supieras que detrás de mis miradas sólo existe una eterna necesidad de ti y que mi alma lo único que está ausente es tu recuerdo, que no haya necesidad de dar escusas para negar lo que ya ambos sabemos, que conozcan a la perfección cada momento de esto que todos llaman vida, que mis gestos fuesen parte de tu corazón, que al vernos por la calle, todos guardasen silencio pues les bastaría con ver cómo te sonrío, y que tu mano y la mía fuesen eternamente una; que en ésta noche vinieras a mí, tal como un día te fuiste, a dejar que el sol aparezca por la ventana a la media noche, a permitir que en una epifanía muera todo el pasado.


“sólo espero”

Me dijo: “te quiero”, y me sentí el hombre más feliz sobre la faz del mundo, un peregrino itinerante mi corazón había por fin encontrado su patria en aquel precioso ser y me sabía afortunado porque esa patria abría sus brazos de par en par para recibirme.

Y así me dijo: “te necesito”, un dulce susurro que se clavó en mi alma, sus ojos un par de estrellas perdidas que por fin habían encontrado su lugar en mi mirada, y ella sabía que no iban a haber más noches sin estrellas, no más tormentas en el horizonte.

Pero hoy, sólo espero que esas palabras se repitan como en aquellas ocasiones, que un día la necesidad de vernos sea tan grande que no se conforme con una llamada telefónica, que nos veamos al día siguiente, en la misma esquina, en aquel mismo parque, bajo ese mismo árbol que solía ver como dos adolescentes de enamoraban mutuamente, con mucho más que un “te quiero” y un “te necesito”.


“contra tu nostalgia”

Creo que podría hacerte muy feliz si me lo permites; ven a mí, mírame a los ojos, toma fuerte mi mano; y di tu nombre, no te detengas, vamos a un lugar que nadie más conoce, a un punto en el cual puedas ver cada trozo de mi alma, puedo ser el mismo aire que entra por a tus pulmones, puedo ser la fuerza que necesitas para continuar, recuerda que siempre estaré dispuesto a conocerte más; eres la máxima de mis aspiraciones, pues el futuro sin ti es solo un esbozo borroso de un sueño que no pudo ser.

Cierto día, cualquiera de éstos, iré a tu encuentro, y llevaré en mí todo el valor que nos hizo falta justo hoy. No me impidas acercarme, no te alejes de mi lado, puede ser que no entiendas que es lo que siento, que es lo que digo; pero ten paciencia, mi amor logrará ganar la batalla contra tu nostalgia.


“sólo un beso”

Ya demasiado tiempo en que la lluvia no toca la piel, demasiado tiempo en que extrañarte es una arraigada costumbre, y en que no he podido salir de éste lugar en donde fue nuestra última primera vez; es demasiado tiempo para una soledad intransigente que se mete donde no debería, para las bardas que ella crea entre el mundo y yo, para los dolores que mi alma sufre desde que no estás más…

Y es sólo un beso lo que hace falta para que encuentre la libertad, es un beso como uno de esos sueños en los que solíamos visitar las estrellas en nuestra nave espacial; es un sólo un beso y nada más lo que se requiere para que en mi piel pueda volver a llover…


“a tu sombra”

Por ti sería un Rubén Darío, por ti me dedicaría a escribirle poemas al mundo entero, con tal de encontrar un motivo para vivirte cada día mejor; creo que lo difícil de ésta vida no está en los momentos que no éstas sino en aquellos en que estando no logro aprovecharte al máximo.

Si supieras, si tan solo supieras y te dieras por enterada; si tan solo te ubicaras en mi camino; te darías por fin cuenta que el amor no crece en los árboles pero hoy, hoy el amor ya ha florecido en mi alma, y que su flor es el alma de esto que me mueve, que me eleva, que me manda al mundo a combatir los males, a escribirle poemas a tu sombra, a conformarme con tu recuerdo hasta que sepa cómo aprovecharte cuando éstes.


“me importa”

Morderte los labios,  cuanto quiero hacerlo. Volverte a ver, y esta vez decirte que me encantas, que nunca creí en el amor a primera vista hasta que te vi, decirte esta vez que me encantó que tocaras mi espalda y me sonrieras como si nos conociéramos desde siempre.

Quizás tu alma y la mía han tenido aventuras en el pasado, quizás en otra vida, pero solo quizás; ahora me importa más esta vida, ésta oportunidad de encontrarnos, esa mirada sincera que me regalaste, ese mensaje que recibí cuando te fuiste, esa forma tan propia en la que dijiste mi nombre la primera vez, me importa más saberte mío, y saberme tuya, que no veas en mi a la muchacha que todos ven, sino a una mujer que está dispuesta a ir detrás de ti, allá a donde quieras tu ir.

Esta vez decirte, que no hace falta nada más para comenzarnos a amar, nada más que tus ojos y los míos jurando en silencio que seguirán mirándose profundamente como quizás ya lo hicieron en el pasado.


“ya no”

Hoy me queda un solo destino, olvidarte y dejar atrás todo lo nuestro, hoy solo me queda escuchar las mismas canciones una y otra vez, hoy solo me queda odiar los alcatraces y ansiar que ya no florezcan las margaritas, solo me queda el último susurro, el de la despedida sin un hasta luego; hoy solo me resta llanto y perdición, mis manos están cansadas de tu carga, mis pies ya no añoran tu camino, y mi alma se entrega al diablo en esta noche de otoño, para que así pueda yo olvidar lo que nunca ha sido, ni fue, ni es ni será…

Ya no tengo más esperanzas, ya no me quedan ni un solo sueño, ya he perdido aquello que llamaban inocencia, mi sonrisa se ha ido de mi rostro, y mis lagrimas no cesan de rodar por mis mejillas…


“dame”

Lo que daría por poder repetir aquella tarde juntos, cuando el mundo supo de lo nuestro, tu cuerpo y el mío muy cerca el uno del otro, tu alma y la mía uniéndose en un para siempre: tus labios son hoy un tesoro que deseo preservar para siempre, tus ojos son dos gemas preciosas que nadie más que yo puede poseer, y soy tuyo a pesar de las personas que no entienden, a pesar de quienes crean historias fantásticas para tratar de separarnos, a pesar del tiempo que no entiende nuestra eternidad.

Dame un beso hoy, porque muero por tu amor, dame una razón para hacer del cielo fuego que se precipite sobre nuestras cabezas, dame un corazón que no sepa de miedos ni rencores, dame solo un segundo a tu lado para encontrar la respuesta a todo el dolor que mi vida tuvo antes de ti.


“aquel andador”

Creo que pudimos alcanzar a la luna si hubiéramos comenzado más temprano; en realidad nadie sabe qué fue lo que paso entre tú y yo aquella noche en que nos revestimos de cristal, fueron tus labios tan dulces y certeros que atravesaron mi alma, dejándole una enorme herida por donde desde entonces se me escapan los suspiros para ir en tu búsqueda…

Ese día prometí que te acompañaría a donde quiera que fueras, ¿recuerdas como miraste la primera vez?, yo si lo tengo presente, yo si sabría decirte el momento exacto cuando entraste a mi vida, y como aquel andador fue el primero de nuestros testigos…

Y aunque hoy tu certeza es solo una despedida anunciada, puedo asegurarte que volveremos a encontrarnos cuando tú lo decidas, que yo estaré aquí una o dos eternidades para poder volver a verte llegar…


“tú: alegría y esperanza”

Esperanza, es el nombre de lo que hiciste en mi corazón; anhelo, es la primera de las victorias que tú me hiciste vivir.  Y es que siendo tan diferente no me pude resistir, lo único que quiero hoy es ganar mil victorias más a tu lado, dejarme seducir por el encanto eterno de tus ojos, y probar cada mañana el dulce sabor de tus labios, lo único que quiero hoy es abrir el camino que se cierne sobre nosotros y no dejar escapar ni un segundo de alegría, guardar en mi corazón el primer suspiro que me obsequiaste y permitirte ser tu quien decida lo que vendrá.

Alegría, es el nombre de lo que de mi corazón emana cada vez que te tengo cerca; felicidad, no es más ya el objetivo sino el camino mismo. Porque son tus palabras tan dulces y el invierno tan efímero, que no tardarán en florecer en el campo las margaritas de tu compañía, no tardaran demasiado en irse las miradas subjetivas, los callados intentos de un alma que se obstina en que tú no eres la primera, cuando realmente has sido para siempre la única.


“el arcoíris tiene hoy más de siete colores”

Soy feliz al pensar en las diez mil posibilidades que nos aguardan, el alba del hoy se despierta muy temprano, y con él se tiñen de esperanzas nuestras almohadas, abrazada a mí, es así como siempre te pensé, es así como siempre te añore, es así solo como yo supe desearte, y es así como deseo que sea cada alba que siga a esta, porque contigo en mi vida, las cosas pueden ser diferentes, porque el arcoíris tiene hoy más de siete colores, porque las nubes se dibujan de maneras diferentes en mi frente, y en tus ojos encuentro aquel manantial del cual nacen los más bellos alebrijes; solo así puedo entender mi vida, solo así puedo verme feliz, y mi sonrisa es solo el reflejo de aquello que sembraste hace años en mi alma, eso que hoy da frutos de amor y eternidad…


“esperanza”

Finalmente el viento cambia, y detrás de la tormenta viene el sol acompañado de la reina de la esperanza, van por él mundo tomados de la mano  compartiendo, con todo el que lo desee, un nuevo amanecer de la vida que nace de lo profundo de sus ojos, ojos de color carmín esperanza, ojos de cristal que reflejan la vida de los otros; y aunque antes de este día sé que tuviste miedo, sé que temiste siempre lo peor, ya ves que hoy te demuestro que mientras la vida se resista a perecer existirá siempre el ansía de seguir, aunque el camino no sea el más sencillo y parezca solo ir de subida, siempre habrá dentro de tu alma una reina de la esperanza para compartir….


“cerquitita”

Que me encantas no es ningún secreto, hoy puedo decírtelo a ti igual que ayer se lo decía al viento, hoy puedo abrir mi corazón a tu mirada, y pedirle a la vida que se detenga cada vez que puedo sentirte en mis mañanas, puedo abrir el cielo de par en par y hacer que baje de él cualquier tesoro que tú quieras poseer, puedo intentar por vez primera un camino distinto, una nueva forma de escribir mi nombre sobre el papel, un nuevo modo de ver brillar al sol y de sentir en el alma aquel especial ardor.

Te necesito más de lo que crees, me siento tan bien cada vez que me miras así, cada vez que me vuelves a ver, cada vez que me sonríes con amor, cada vez que te tengo tan cerca, cerquitita de mi corazón…


“en un suspiro”

Fue imposible no notarte entre tanta gente, no existe nadie como tú, tan perfectamente tú; que en esos jeans te veías tan espectacular, con tu pelo suelto y tus ojos claros como el cristal  de un lago durante una mañana de invierno; fue inevitable voltear la mirada cuando por accidente me viste por primera vez y fue inevitable sentir que mi alma se me escapaba en un suspiro que voló directo a ti, y te hizo parte de mis días por el resto de mi vida; si supieras que me muero por volverte a encontrar, si te dieras por enterada que ya casi no respiro desde aquel día, todo por miedo a que lo poco que queda de mi alma se escurra por mis labios y se lance al mundo a tu búsqueda sin llevarme a mi detrás de ella.


“fechado en la madrugada del 23 de Octubre”

¿Y si me decido de una vez a desterrar de mi vida a la soledad? Puede que el camino no vuelva sobre sí , que esta vez sí pueda ser para siempre, y es que debo confesarte hoy que aquella primera noche fue especial, tú eras distinta desde antes pero no lo había podido notar hasta tenerte tan cerca, sí yo sé que se dicen muchas cosas de mí, que has oído una y mil historias sobre este pobre hombre que te escribe en esta fría madrugada pero no prestes atención a lo que el resto del mundo diga, solo pon atención a esto que yo tengo por decir; que me gusta de ti tu mirada y me fascina tu sonrisa, que tus ojos son tan dulces como la miel de abril, que eres la muchacha más bella que yo haya conocido jamás, que contigo el pasado es solo un cuento mal contado, que tu presencia es la luz más fuerte que mi vida puede tener, que tenerte cerca fue una experiencia sobrenatural, que me gustaría ser algo más para ti, volverte el centro de mis días y de toda mi existencia y que hoy me decido a no dejarte ir, a jamás dejarte de mi vida partir…


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