-Memorias del Profe-

“La Eternidad de las Flores: Luna y Río IV”

Tal como lo había pensado Annawen el ejercito fluvial había debilitado lentamente las múltiples defensas de los Arbóreos, a excepción de las dos Elfas Oscuras que aún hacían frente a las olas de enemigos salvajes, todos los demás Arbóreos estaban dispersos, cansados y escondidos entre las penumbras, además habían logrado asesinar a uno de los seguidores de Elune y ello le provocaba una inmensa alegría a la Sacerdotisa de Torothal, sin embargo, la lucha aún no había concluido y era claro que la Diosa Luna tenía otras estrategias diferentes para defender la última de sus casas.

Tan pronto como Niko y Genova se refugiaron en un gran árbol hueco recibieron instrucciones de la Diosa Madre de esperar el canto de los árboles, así mismo Nuty, Dictador y Gil quienes se mantenían refugiados cerca del centro de La Arboleda deberían esperar a que los Árboles de su hogar comenzarán a cantar; el cuerpo de Paladín fue destrozado por las tropas enemigas y rápidamente su armadura y armas pasaron a formar parte de las improvisadas vestimentas de los barbaros que seguían ciegamente a Annawen y Torothal; por su parte Elfamaniaca al lado de sus hijos se escondió en las profundas aguas del lago al cual ella misma le había dado el nombre, con las mismas instrucciones de Elune.

El ejército de wisp convertidos en elfos silvanos y de arañas gigantes con Aunrae y Confused al frente hacía frente al ejército fluvial mientras los Arbóreos se mantenían ocultos, sin embargo éstos últimos superaban en número a los defensores de La Arboleda.

En un determinado momento cayeron los últimos soldados wisp, Aurae y Confused se vieron rodeados de un inmenso mar de barbaros sedientos de sangre.

-No moriremos en este campo Aunrae –Le dijo Confused a su nieta en quien veía su reflejo tan nítidamente como en la superficie del lago-
-Claro que no, ¡hasta el final! –Le respondió Aunrae al tiempo que atravesaba a un bárbaro con una de sus cimitarras y alzaba la otra para asestar un golpe a otro enemigo-

El ejercito se abalanzo en una avalancha viva sobre ambas elfas oscuras con toda intención de arrancarles la vida, sin embargo, justo en ese momento La Arboleda de las Lunas se cimbro sobre sí misma y el espeso bosque en el que se desarrollaba la batalla del ejercito de Torothal contra las Drows comenzó a moverse de un lado a otro y a emitir un extraño sonido, parecido al canto de los antiguos druidas…

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