-Memorias del Profe-

“La Eternidad de las Flores: Río y Luna VI”

Tan pronto como la neblina cubrió toda La Arboleda Confused y Aunrae se prepararon para la embestida de los enemigos, sin embargo ningún asesino se había acercado a ellas, la orden había sido clara, los sacerdotes acabarían con los Ents mientras que los asesinos irían en búsqueda de cada Arbóreo que estuviese escondido en lo profundo de los caminos de su hogar, y debido a la cercanía en que ambas se encontraban con los Ents, ningún asesino las ataco; ahora eran presa de los rayos que lanzaban los sacerdotes fluviales, los cuales se impactaban contra las cabezas de los Ents incendiándolos.

-Si esto sigue así, no tardaran en acabar con todos los Ents y la defensa de La Arboleda se terminará con ellos –Dijo Aunrae a su abuela-
-Tienes razón, debemos ir a atacar a los Sacerdotes de Torothal para evitar que acaben con estas creaturas.
Ambas Elfas se alejaron del ejercito de arboles vivientes y fueron al encuentro de los Sacerdotes que se encontraban atrincherados en las inmediaciones de la entrada de La Arboleda, desde donde dirigía sus ataques Annawen.

Mientras tanto en el centro de La Arboleda los arbóreos se preparaban para el ataque de los asesinos quienes estaban cubiertos por la neblina que los rodeaba en un círculo perfecto debido a que la Luz que emanaba del Avatar de Elune la disipaba.
-Jamás pensé que caería en una noche como ésta, pero si ha de ser así, agradezco a la Redentora que me permita caer a su lado mis amigos –Dijo valientemente Niko quien preparo sus espadas para recibir a los asesinos-
-No caeremos esta vez, no aquí en nuestra casa –Le respondió el viejo conejo Dictador al tiempo que tomaba su gran mazo con ambas manos y se colocaba a su lado-

Los demás Arbóreos, incluyendo a Elfa quien había sido rápidamente curada por Gil, formaron junto con ellos un pequeño círculo alrededor del avatar de la Diosa Luna, no para protegerla porque eso en realidad no era necesario, sino para que la luz que ella emanaba pudiera ayudarles a sortear a los enemigos.

Y de un momento a otro el primero de los asesinos apareció a una gran velocidad desde la espesa bruma con una enorme daga que tenía como objetivo el corazón de Nuron el hijo de Elfa, sin embargo éste en un rápido movimiento impacto en su frente un fugaz disparo de flecha salido de su arco de roble, tras de el asesino que ahora yacía en el suelo con un gran río de sangre fluyéndole de su frente vinieron otros más…

Anuncios

¿Comentas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s