-Memorias del Profe-

Archivo para mayo, 2013

“31/31 de Mayo”

Mayo ha sido un mes precioso, lleno de emociones y retos nuevos, con efímeros recuerdos del pasado administrados junto a esperanzas que nacieron y fallecieron en estos 31 días; creo que ha sido un Mayo diferente, con una historia de amor demasiado veloz, con despedidas sorprendentes pero silenciosas, con profundos momentos de emoción, la última ocasión en la Escuela Primaria como Normalista, el evento de clausura lleno de sonrisas y recuerdos que ahora forman parte de lo que fue, un Mayo con sabor Mariano, inundado de Solemnidades, la fiesta de la Ascensión del Señor, Pentecostés, La Santísima Trinidad y en mi Parroquia un congreso para celebrar el aniversario 22 de la Ordenación Sacerdotal de nuestro Párroco, Mayo, un mes para recordar, porque otro Mayo como éste difícilmente habrá de llegar, por ahora, sólo me resta decir ¡Hasta pronto Mayo!

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“¿ya sonreíste?”


“irreversible”


“Soliloquio de el 28 V”

Cerca de culminar esta parte del suelo me doy cuenta de lo importante que resulta el comprometerse con lo que uno hace, no se puede ir por la vida convencido de que la buena suerte resolverá todos nuestros asuntos, hace falta dedicar tiempo y esfuerzo para conseguir una victoria que sepa a victoria, también hacen falta de vez en vez uno que otro problema que nos ayude a retomar el camino con más fuerza, a ejercitar nuestra creencia de que estamos en lo correcto y de que vale la pena.

No puedo decir que todo ha sido perfecto, pero sin duda, ha sucedido de la mejor manera, ha sucedido tal como debió suceder y eso me ha fortalecido enormemente, me ha ayudado a madurar, a crecer y a convencerme de que esto está hecho para mí. ¡Amo la educación!


“seré breve”

Ven…


“Santísima Trinidad”

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo…Dios, enséñanos a amar.


“sonrisa”

Sufrir siempre será una opción, una que decidí no tomar el día que te fuiste: entonces me dije que era el momento más adecuado para intentar ser algo más, para no detenerme en tus palabras, para no congelarme en tus recuerdos, para superar la pena del pasado.

Y si hoy me ves, te aseguro que no lograrás reconocerme, mi sonrisa es un faro brillante, mis ojos hablan de la paz que tanto he trabajado, mis pies se notan un poco más cansados pero muy satisfechos, y mis labios, ya no dicen siempre las mismas palabras, te he superado, me he dejado llevar de la mano por la vida, y ella me ha traído a donde siempre quise estar.

Si me hablas, te saludaré con una sonrisa diferente a la que tú me provocabas, y no habrá ni un solo reproche, te lo aseguro.

¿Cómo has estado tú?