-Memorias del Profe-

Archivo para junio, 2013

Imagen

“la oración…”


“tiempo”

Y mientras tanto, seguimos aquí: esperando a que lleguen mejores tiempos, retrasando todo lo que podríamos disfrutar, aguardando por esa oportunidad que sabemos merecemos, y sin embargo, tu rostro ya no es tan frágil como antaño, mis manos ya no tienen tanta fuerza como un día la tuvieron.

Mientras que el tiempo pasa veloz, sin espera, sin piedad, sin paciencia, tu y yo, seguimos soñando.


“la casa de las odas- Pablo Neruda”

Escribiendo
estas
odas
en
este
año mil
novecientos
cincuenta y cinco,
desplegando y tañendo
mi lira obligatoria y rumorosa
sé lo que soy
y adonde va mi canto.

Comprendo
que el comprador de mitos
y misterios
entre
en mi casa de odas,
hecha
con adobe y madera,
y odie
los utencilios,
los retratos
de padre y madre y patria
en las paredes,
la sencillez
del pan
y el salero.
Pero es así la casa de mis odas.

Yo destroné la negra monarquía,
la cabellera inútil de los sueños,
pisé la cola
del reptil mental,
y dispuse las cosas
—agua y fuego—
de acuerdo con el hombre y con la tierra.
Quiero que todo
tenga
empuñadura,
que todo sea
taza o herramienta.
Quiero que por la puerta de mis odas
entre la gente a la ferretería.

Yo trabajo
cortando
tablas frescas,
acumulando miel
en las barricas,
disponiendo
herraduras, arneses,
tenedores:
que entre aquí todo el mundo,
que pregunte,
que pida lo que quiera.

Yo soy del Sur, chileno,
navegante
que volvió de los mares.

No me quedé en las islas,
coronado.

No me quedé sentado
en ningún sueño.

Regresé a trabajar sencillamente
con todos los demás y para todos.

Para que todos vivan
en ella
hago mi casa
con odas
transparentes.


“ven”

Ver tus ojos, tocar tus labios con mis manos, que sonrías al sentirme tan cerca; y no sepas si besarme o dejar que te bese.

¿De cuántas formas posibles podemos estar juntos?  Te invito a probar todas las posibilidades, te invito a inventar un millón de formas más, y te invito a descubrir hasta lo imposible.

Ven, bésame mujer.


“con los años que me quedan”


“indefenso”

¡Qué indefenso me tienes! Mírame, soy una sombra de lo que fui, me has hecho humilde hasta el extremo de no saberme de nadie más que tuyo, me has hecho un poco menos de lo que fui, la justa medida de tu mirada diciéndome que soy lo que tú necesitas, la justa medida de tus labios recorriendo mi espalda y mis brazos, la justa medida de un abrazo que se hizo fuego en mis adentros.

Pero no te equivoques, si me tienes indefenso, no es porque tú lo hayas querido así, más bien se debe a que yo lo acepté.


Imagen

“las grandes ideas”