-Memorias del Profe-

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“esta noche será la noche”

Mi corazón explota cada vez que dices mi nombre, hay una reacción sobrenatural en mí, mueves todo mi mundo, y lo vuelves parte del caos que habita en tus ojos, pero en tu caos encuentro mi paz, en tu silencio encuentro las palabras correctas.

No dudes que jamás había aprendido cómo amar, más contigo eso y mucho más logré aprender, he logrado saberme afortunado, y ya no pasará esta noche sin que sepas todo lo que logras en mí, tu sonrisa genera universos paralelos de los cuales somos soberanos perpetuos, tus labios hacen que las peores tempestades parezcan un juego de niños en una charca, y tu cadera, tu cadera hace que cualquier condena eterna se poca cosa.

Me has seducido completo, y ya no soy yo el que vive en mí, es sólo la necesidad de ti, la que me impulsa, la que me empuja, me alienta, la que hace que el día sea más corto por desear pasar una noche más en tus brazos, ésta noche será la noche.

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“pido”

Tiene un tiempo que vengo pensándote demasiado, creo que los días y las noches no me son suficientes.

Pido que me alcancen las horas para pensarte todo lo que quiero pensarte, ruego al cielo por otra señal como la de aquella farola, que me diga que la anterior no fue una casualidad, sólo quiero que te sientas segura en mis brazos, solo quiero que te sepas amada con completa locura, sólo quiero que abras el camino a un destino que nunca se equivoca.

Quiero que me sepas completamente tuyo, desde que me acuesto hasta que me despierto, desde que me despierto hasta que comienzo a soñar, soy más tuyo cada vez que me ves a los ojos, soy tan tuyo, que estoy en tu pelo, en tus dientes, en tus manos, estoy en tu cadera fuerte, en cada uno de tus poros, en todo tu cuerpo estoy por ser tan tuyo como lo es el alma que Dios te obsequió.


“un libro, un alcatraz y una oración por ti”

Sufrí de un vomito inspiracional, y con él logré acabar aquellas cartas que jamás conocerás, logré pintarte desnuda con mis palabras: que bello cuadro el que haces en la sala de mi mente, y es tan vivo que logro apreciar ese temblor que tiene tu cuerpo cada vez que tomo tu cadera, esas manos que siempre me jalan hacía ti, y la mirada que elevas al cielo cada vez que las cosas se te salen de control, tu divina figura; adoro como el viento juega con tu pelo.

La epifanía vino después de la taza de café: un libro, un alcatraz y una oración por ti, es todo lo que hoy tengo para dar, y todo por esta terquedad de buscarte en mi vida , y todo porque me sé completamente tuyo, contigo cada día es un mar de palabras y poemas.