-Memorias del Profe-

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“perdí”

Contigo perdí mucho más que sólo una tarde conociendo aquella Verde Antequera, contigo perdí los miedos y las cárceles del pasado, me perdí en tus ojos, es cierto, me perdí para jamás recuperarme, me perdí para poderte encontrar en mi vida, ven a mí, toma mi mano, mira como palpita mi corazón de emoción con sólo tenerte cerca, mira como mis palabras no se hilan bien con mis ideas, es el resultado de tu bendita presencia, me perdí en ti, para poderme hallar en un mundo que nunca supo de mi más que mi primer nombre.

Contigo perdí más que sólo un par de horas; perdí la poca fortaleza que me quedaba, perdí mis ansías eternas de esperarte, y ya me decidí a no dejar que pase el tiempo, cuando podría estarme dedicando a sólo hacerte feliz, mi bien amor, mi bondad encarnada, mi destierro sutil, un cristal que refleja sólo lo que quiero ver, me he perdido en ti, pero es mucho, mucho más lo que he ganado.

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“último suspiro”

Un último suspiro, tus ojos mirando el horizonte y mi mente volando hacia dónde hoy estas; mírame ahora, tan triste y vacía, tan falsa y distante, mi sonrisa es sólo ya un pedazo roto de cristal y mis ilusiones se tiñen de rojo junto con éste atardecer que me toma a la deriva de eso que pudo ser.

Tus suaves dedos, que tocaban mi cara, y tus labios que un día pobre; tu ausencia que me mata y me disipa, y mi necesidad de ti, que sólo te aleja más y más.

¿Dónde éstas desde aquel último suspiro?


“en un suspiro”

Fue imposible no notarte entre tanta gente, no existe nadie como tú, tan perfectamente tú; que en esos jeans te veías tan espectacular, con tu pelo suelto y tus ojos claros como el cristal  de un lago durante una mañana de invierno; fue inevitable voltear la mirada cuando por accidente me viste por primera vez y fue inevitable sentir que mi alma se me escapaba en un suspiro que voló directo a ti, y te hizo parte de mis días por el resto de mi vida; si supieras que me muero por volverte a encontrar, si te dieras por enterada que ya casi no respiro desde aquel día, todo por miedo a que lo poco que queda de mi alma se escurra por mis labios y se lance al mundo a tu búsqueda sin llevarme a mi detrás de ella.