-Memorias del Profe-

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“Adiós Escuela Normal Urbana Federal del Istmo”

La Escuela Normal Urbana Federal del Istmo ha significa una etapa muy especial de mi vida, la formación que recibí en sus aulas es sin duda lo mejor que puedo llevarme de ella, los recuerdos, buenos y no tan buenos, han forjado al docente que soy actualmente.

Ciertamente no puedo decir que ha sido un sueño maravilloso, eso sería mentir, tuve experiencias muy positivas y a la par de ellas vivencias profundamente amargas que me enseñaron la mejor forma de desenvolverme, pero después de todo, eso es la vida, saber encontrar lo mejor de todo aquello que nos ocurre, aprender de los errores e intentar no volver a cometerlos.

Afortunadamente de la Escuela Normal me llevo más cosas buenas, he logrado mi cometido, primero que nada el convencerme de mi vocación, y haber obtenido el título de Licenciado en Educación Primaria, el cual vino acompañado de una mención honorífica y también el mejor promedio de aprovechamiento de  mi generación.

Todos los logros son fruto del esfuerzo y de la dulce compañía de quienes han estado cerca de mí, tanto en los buenos como en los malos momentos.

¡Muchas gracias vida! ¡Muchas gracias a Dios!


“Discurso de despedida de la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo”

La verdadera educación no sólo

consiste en enseñar a pensar sino

también en aprender a pensar

sobre lo que se piensa.

Fernando Savater

 

Mtro. Fernando Espinosa Cuevas, Coordinador de Educación Básica y Normal. , Lic. Alejandro Murat Hinojosa, Padrino de la Generación 2009-2013, personalidades que integran la mesa del Presidium, Maestros y miembros de la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo, compañeros graduados y familias, Señoras y Señores. Gracias a todos por estar aquí

Me siento muy honrado y es -de verdad- una gran distinción para mí el poder hablar hoy, a nombre de todos mis compañeras y compañeros, frente a todos ustedes en esta Ceremonia que representa un momento tan especial para cada uno de nosotros.

Hoy que concluimos esta etapa de nuestras vidas, culminamos el camino de esfuerzos y alegrías que durante los últimos cuatro años ha significado en nuestra historia esta Escuela Normal, pero ¿Cómo decirle adiós al hogar que nos ha visto crecer y madurar?, ¿Cómo comenzar un nuevo andar? La mejor forma posible de hacerlo es con la frente en alto, sabiendo que está en nuestras manos la noble labor de edificar mejores horizontes para la humanidad, reconociéndonos como el fruto del trabajo de nuestro padres, maestros y bienhechores, y reconociendo que lo que hoy concluye es apenas el primer paso del futuro que ya nos espera.

Han sido muchas las experiencias que esta casa nos ha regalado, y también han sido muchas las cosas que hemos dejado en ella, pero en realidad, no hemos perdido nada, hemos logrado adquirir una gran cantidad de herramientas para lo que vendrá, y es responsabilidad de quienes hemos recibido tanto, dar con compromiso lo mejor de nosotros en las aulas de las Escuelas de nuestro estado, desgastarnos día con día con el firme ideal de construir mejores futuros para nuestros alumnos, y por medio de ellos, lograr una mejor sociedad, más incluyente, justa y humana.

Compañeros y compañeras egresados de las Licenciaturas en Educación Preescolar y Primaria, los invito a mirar el futuro con el optimismo que tienen aquellos que confían en sus capacidades y a sabiendas de que no hemos alcanzado la meta final, ni han concluido nuestros estudios y desvelos, pues es ley que en las cosas de la vida no se llega jamás al final, cada etapa prepara otra nueva y detenerse es agonizar.

Agradecemos a la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo, por darnos la oportunidad de ser parte de su comunidad educativa. A nuestros maestros y maestras, quienes representan uno de los pilares más importantes en nuestro proceso de formación profesional. Por su paciencia, dedicación y profesionalismo durante las clases; por su compromiso personal y humano; por escuchar nuestros problemas y por exigir lo mejor de cada uno de nosotros, para una superación permanente, muchas gracias.

A nuestros padres y familiares: les queremos dar las gracias por todo el apoyo incondicional, por su compañía constante y buenos consejos que nos brindaron, por su confianza en que sí lograríamos llegar a la meta.

Finalmente, quiero desearles a todos ustedes queridos compañeros, el mayor de los éxitos en su desempeño profesional, y recordarles lo que en alguna ocasión dijo la gran pedagoga chilena Gabriela Mistral, “para encender lámparas basta llevar fuego en el corazón.”, y ojalá logremos iluminar la vida de muchos niños y niñas.

Gracias.


“VIII Semestre”

Octavo semestre, ha sido el último escalón de esta bella etapa llamada Escuela Normal, durante estos meses he insistido en las tareas de la creación del Documento Recepcional; ha sido un semestre de despedidas, de saber que el final nos alcanza, pero que este final habrá de ser el origen de nuevos rumbos, de nuevas oportunidades y nuevas historias.

Sin duda ha sido un semestre duro, con la acostumbrada movilización estudiantil, que en esta ocasión tuvo un tinte bastante distinto, con la despedida de la Escuela Primaria “César Linton R.” y con un hasta pronto a un grupo que ha significado un hito en mi historia personal; han sido muchas las cosas que he logrado en este Octavo Semestre, y todo ello es herencia de quienes han estado cerca, ahí, apoyándome en el momento justo, en la manera más apropiada.

No puedo más que llevarme muchos y muy agradables recuerdos, muchas experiencias que me resultaron profundamente significativas, todo ello para el viaje en poco tiempo habrá de comenzar, detrás del ocaso.


“Soliloquio de el 28 V”

Cerca de culminar esta parte del suelo me doy cuenta de lo importante que resulta el comprometerse con lo que uno hace, no se puede ir por la vida convencido de que la buena suerte resolverá todos nuestros asuntos, hace falta dedicar tiempo y esfuerzo para conseguir una victoria que sepa a victoria, también hacen falta de vez en vez uno que otro problema que nos ayude a retomar el camino con más fuerza, a ejercitar nuestra creencia de que estamos en lo correcto y de que vale la pena.

No puedo decir que todo ha sido perfecto, pero sin duda, ha sucedido de la mejor manera, ha sucedido tal como debió suceder y eso me ha fortalecido enormemente, me ha ayudado a madurar, a crecer y a convencerme de que esto está hecho para mí. ¡Amo la educación!