-Memorias del Profe-

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“de la inspiración”

Escribí tu nombre en cielo, fue el mejor de los regalos para ti. Firmé con mi nombre en tu espalda, y esa fue la escalera que me llevó al paraíso. En tus brazos encuentro algo que no he hallado en ningún otro lugar, en tus labios el sabor de la gloria y en tus ojos, en tus ojos encontré el secreto de la inmortalidad.

Puedo decirte mil cosas, todas ellas nacen de la inspiración que tú provocas en mí.

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“y quiero bailar”

He de confesar, ganas no me faltan de llevarte a bailar, quiero que tu cuerpo y el mío se entiendan en los compases de alguna melodía sin fin, quiero pasar mi mano por tu espalda y que sientas mi respiración acelerándose por tenerte tan cerca, quiero que sepas cuánto te deseo, que veas como el sudor recorre mi frente y te sepas el motivo de ello, quiero que vayamos a la pista, que perdamos la noción del tiempo juntos, y si en la pista dejamos de ser dos, y pasamos a ser un sólo ser, que así sea; no me importaría que mi última respiración fuese el compás final de tu exótica danza, no me interesaría seguir viviendo sin poderte tener otra vez entre mis brazos.

Y quiero bailar contigo, ver como brillas como luna llena en plena noche de Abril, quiero que me compartas tu vida eterna en una noche de rumba y arrabal.


“me sé”

Puede que no encuentre tus besos en libro alguno, puede que por fin entienda que  lo tuyo y lo mío jamás fue algo correcto; puede que se haga demasiado tarde si continúo en este camino, pero llevo el alma abierta en una herida por tu causa, llevo sobre mi espalda aquella noche en que me engañaste, llevo entre mis dedos el sudor que tu espalda me obsequió, llevo tantas cosas en mi mente, que ya no sé dónde comienzo yo y dónde terminas tú;  llevo aún la esperanza de que las palabras fuesen verdad, que no hubieran sido sólo parte de tu trama.

Me sé muy bien triste, me sé ajeno, casi muerto, casi ido, me sé ya agobiado y casi terminado, me sé todo esto por tu culpa, pero quizás, quizás también por la mía. 


“quisiera”

Quisiera poder saber que me quieren decir tus ojos, que existe detrás de tu mirada; que hay dentro de tu alma, saberte completamente en mi posesión, conocer cada rincón de tu vida, y saberme de memoria cada uno de tus gestos, que cuando nos vean por la calle, sepan que mi corazón es tan tuyo como mío es el tuyo, quisiera que entonces no tuvieras miedo de tomar mi mano, que tu mano no se quedase sólo en mi espalda; quisiera que en una noche cualquiera te decidieras a hacerme compañía, a dejar que las estrellas caigan del cielo a tu cuerpo, a permitirme amarte como seguramente nadie jamás ha sabido hacerlo.

Quisiera que entendieras lo que mis ojos te gritan, que supieras que detrás de mis miradas sólo existe una eterna necesidad de ti y que mi alma lo único que está ausente es tu recuerdo, que no haya necesidad de dar escusas para negar lo que ya ambos sabemos, que conozcan a la perfección cada momento de esto que todos llaman vida, que mis gestos fuesen parte de tu corazón, que al vernos por la calle, todos guardasen silencio pues les bastaría con ver cómo te sonrío, y que tu mano y la mía fuesen eternamente una; que en ésta noche vinieras a mí, tal como un día te fuiste, a dejar que el sol aparezca por la ventana a la media noche, a permitir que en una epifanía muera todo el pasado.


“si tan solo”

Si tan solo pudieras volver a engañarme como con aquellas primeras fantasías, si tan solo pudieras volver a ser tan dulce como en los primeros días, yo podría volver a amarte con tal frenesí que mi alma jamás se cansaría de ir a tu encuentro:  si tan solo quisieras volverme a besar, y con ese beso te volvieras a entregar, yo podría construir un barco de cristal y zarpar a la deriva de tu búsqueda incansable, si tan solo me dijeras cuanto me amas yo podría quererte con la misma fuerza que se quieren los amantes del cantar de los cantares, y mi piel sería una con la tuya, y tu vientre sería la fuente inagotable de leche y miel, tu espalda sería la atalaya indestructible en donde se guardarían mis más bajos deseos, y tus ojos serían ya la paz que durante tantos años he buscado sin éxito alguno…