-Memorias del Profe-

Entradas etiquetadas como “mi vida sin ti

“aquella primera vez”

Sinceramente no sé como noté aquella primera vez tu mirada sobre mi espalda, no sé cómo me decidí a mirarte a los ojos, y a rosar con mis labios tu cuello; en verdad no sé la forma en que te volviste lo más importante, y mírame, ya no me imagino mi vida sin ti; mírame soy sólo uno más de esos locos que van por la vida cantando viejas trovas de amor, soy sólo un pobre muchacho cuyo nombre decidiste recordar para siempre, y tú, sigues y seguirás siendo lo más importante para mí y vivo feliz desde que estas aquí, ya no le temo al futuro y le agradezco cada noche a Dios por ti, formas parte de eso que el mundo llama la alegría y eres así mismo todo lo que necesito en mi vida; no encuentro palabras para decirte lo mucho que me gusta estar contigo, ninguna de mis miradas es suficiente para darte las gracias por tanto amor…

Anuncios

“cosas dichas”

Me han dicho por ahí, que ya no vives igual; que nunca más volviste a La Plata, que jamás quisiste volver a recibir alcatraces, y ahora sé que de todo ello, soy el único culpable, que feliz fui al saberlo.

Me han contado en un café cualquiera que tú jamás volviste a mirar igual por aquella ventana de tu casa que da a la calle, me dijeron que mentiste el día que me despedí, y que la mentira de ese día te persigue hasta hoy, que triste no poderte liberar de ella.

Ahora quiero que te cuenten a ti, lo mal que estoy sin ti, lo débil que fue mi corazón el primer mes, y lo corta que ha sido mi vida sin ti; quiero que te digan en un verso mal escrito lo que ya sabes pero no recuerdas, que te amé hasta el último segundo, y que te necesitaré hasta mi último momento en ésta vida. Que melancólica existencia ésta con tantas y tan pocas cosas dichas…


“mi vida sin ti”

Comparto ésta canción que me encanta, titulada “Mi vida sin ti” de La Oreja De Van Gogh. De las letras más preciosas que he oído, disfrútenla.


“¿culpable?”

Que poca fortaleza la que tiene mi corazón ante ti, eres todo lo que siempre pedí, pero no puedo evitar sentir que a veces, que muchas veces abusas de lo que siento por ti; que tienes la plena seguridad de que me encontrarás aquí al volver, que sabes de sobra que soy incapaz siquiera de imaginarme la vida sin ti en ella, que los días más largos para mí son aquellos en los que tú no estás, te sabes poseedora de mi corazón, de cada uno de mis suspiros, y te sabes tan poderosa que te olvidas de aquello que compartimos algún día.

Ya no soy más tan necesario para ti, ya no soy lo que más importa, ni siquiera soy algo de lo que debas ocuparte, soy solo un pedazo de tu vida que estás dispuesta a sacrificar, un pasaje de tu historia que aunque hermoso ya no es lo que siempre fue, y yo me siento morir al saberme completamente tuyo, al darme cuenta de que en algún momento me abandonaras por algo que te cause mayor emoción, me siento temeroso al saberme desechable, y quisiera solo poder decirte que no me dejes nunca, pero sé que ya es demasiado tarde para nosotros.

¿Soy yo el culpable de que tu no me quieras en tu vida?, o es que acaso tú olvidaste demasiado pronto las promesas que un día de Octubre me diste sin pedirme nada a cambio, ¿Soy yo la causa de que esto se acabe? O es que acaso en tu corazón no hay espacio para el verdadero amor.


“siempre lo pedí”

Un millón de veces pedí al destino que llegarás, y justo cuando estaba a punto de resignarme llegaste acompañada de la casualidad, gracias preciosa por venir a mí, justo como yo siempre lo pedí, gracias porque no existe otra cosa en este mundo que tenga eso que tú tienes tan abundantemente, eres tan especial, tan hermosa que muchas veces pienso que no te merezco, lo eres tanto que hoy no me imagino mi vida sin ti, sin tu sonrisa tan hermosa, sin tus ojos tan bellos, sin el olor de tu pelo acomodado en mi almohada, no me imagino el resto de mis días sin ti bonita.

No me imagino ni un solo segundo sin saberte mía, y sabes que un millón de veces pedí al destino por ti, que un millón de veces seguiré agradeciéndole a la vida que te haya traído a mí, tal como yo siempre lo pedí.