-Memorias del Profe-

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“seguiré”

Solía adorar la forma en que caminabas por los pasillos de aquella Escuela Normal, solía pedirle al tiempo que me dejará verte más lentamente y suplicaba al Hacedor que algo te trajera a mí.

Solía decirle a mis amigos que tú y yo estábamos destinados el uno para el otro, aunque tú aún no lo sabías, un juego de niños lo sé; y quería verte más de lo que podía hacerlo, comencé a hacerlo hasta en mis sueños.

Y hoy, ahora que ya no estás, ahora que te han arrancado la vida, que te han hecho partir antes de tiempo, me lamento no haber podido decirte lo bonita que eras, no haber tenido el valor para afrontar tu mirada sobre mi piel, pues sé muy bien cuánto hubiera valido.

Seguiré extrañando tus pisadas sobre el asfalto de la carretera, seguiré oyendo tu dulce voz gritando con fuerza aquel 14 de Junio del 2006, y seguiré siendo yo quien más lamente el pasado.

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“me voy”

Me marcho, no porque quiera hacerlo, esta es una decisión que yo no tome, me marcho de tu vida, de tus días, porque creo que es lo mejor para los dos, porque siento que así obtendrás lo que en verdad mereces, porque espero que así obtendré lo que no es posible aquí.

Me voy pero me quedo, quizás no tan presente, quizás no tan sublime pero siempre tan adecuado para ti.

Y si un día me voy verdaderamente de aquí, quiero que sepas que será más lo que en ti se quedará que lo que me llevaré, quiero que sepas que la muerte no me arrancará nada de lo que tú me has dado y que por supuesto allá en la otredad sabré esperar…


“prefiero”

No voy a armar otro de esos tangos a los que tengo tan acostumbrado; ésta vez no será así, he llegado al límite de lo que podía soportar, y ahora, no me quedan más lágrimas para derramar, no quedan más reclamos para hacerte, ni tampoco más peleas para comenzar, ahora habrá de ser a mi manera, a mi eterna manera de hacer las cosas.

Prefiero que sea así, sin sollozos ni llantos tontos,  prefiero mil veces sonreír recordante como en aquellas buenas épocas, prefiero conservar tus fotos y cada una de las cosas que me obsequiaste, prefiero tener un recuerdo tuyo en mi vida, porque es mejor vivir atada a tu presencia que permitir que tu continúes haciendo destrozos en mi vida.

 Aléjate de una buena vez, déjame en paz; no sirvo para las historias de amor, déjame por favor, no intentes explicar las cosas, no quieras solucionar todo, has de cuenta que cierto día amaneciste con la noticia de mi muerte, y yo creeré que el Hacedor te ha llamado a su presencia, eso será sin duda mucho mejor.


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“vamos a morir, y eso nos hace afortunados”


“nostalgia”

Una noche más; otra que llegas como siempre, tan puntual: vienes y te vas, no sin antes dejar un montón de recuerdos tirados por mi cama, no sin antes hacerme revivir con pena todo aquello que creí haber olvidado entre el primero y el quinto café pero, pero puede que por fortuna ésta sea la noche en que me decida a no dejarte correr, que vaya tras de ti, como un día fui detrás de aquella mujer; y puede que me encuentre a la muerte vestida de blanco, tocando nuevamente a la puerta, puede que me vea a los ojos y se decida por fin a darme ese abrazo que me prometió el día que la conocí, puede que por fortuna también ya no haya ninguna noche más, que cuando vuelvas tan puntual como lo eres, te encuentres ahora tú en completa soledad, acompañada de una bella dama con un sencillo vestido blanco que al verte te prometa un abrazo eterno, tal como me lo prometió a mí…


“como el aroma a vino”

Tal como el aroma a vino en una noche de bohemia en San Cristóbal de las Casas, tu estas anclada a mi vida, y no sé tú pero a mi me encanta la idea de que jamás te me vayas, ni me abandones, ni me dejes por ningún motivo, porque de una u otra forma tu eres la razón por la que he dejado de mirar siempre hacia la Luna, y eres el motivo de que yo busque cualquier pretexto para entrar en tus días; es totalmente verdadero que el camino se hace angosto a estas alturas de mi vida, pero si se me diera a escoger, tu serias lo único que desearía algún día alcanzar, y sí después de mi muerte se me diera a escoger, yo escogería volver a nacer solo para verte nuevamente feliz…


“esperar”

Siento un gran respeto por la muerte, ya lo decía alguien muy sabio: “solo la muerte es la  verdadera democracia”, pues elige presentarse en cualquier lugar sin importarle los extractos sociales, edades, situaciones, colores y pensamientos. Y aunque no he conocido a nadie que haya sobrevivido a ella, conozco a muchos cuya presencia en sus existencias los ha cambiado para siempre.

Todos tenemos una especie de temor a la muerte, por no llamarle terror, y esto en realidad es muy normal, el ser humano siempre ha tenido miedo de todo aquello que no conoce, y siempre ha buscado respuestas a preguntas que detienen su existencia, tal como ¿Qué hay después de la muerte? Yo personalmente creo que lo importante no es preocuparse por lo que haya después de la muerte, sino más bien ocuparse de todo lo que sucede antes de ella.

Esperar a la muerte es algo que todos debemos hacer, vivir la vida  es una opción que todos podemos elegir y la mejor forma de esperar  la muerte es vivir la vida con el sentido de un último día antes de una muerte anunciada y tener fe en que ocurrirá un milagro que nos dé otro día más antes de que ella llegue a susurrarnos que ha llegado el tiempo de partir.