-Memorias del Profe-

Entradas etiquetadas como “mujer

“ven o moriré”

Te quiero, así como eres: imperfecta, fumadora, viciosa, vulgar y extraña. Te quiero para mí, no porque seas lo más saludable sino porque eres justo lo que mi vida necesita. Y es que me llevas a ti, como el mar atrae hacía sí a las corrientes de los ríos.

Siempre pienso en ti, donde quiera que voy, te siento y te extraño, el olor a tabaco me trae recuerdos de aquella primera noche tirados en el frío piso de tu alcoba, y el color de tus ojos está presente todo el tiempo sobre mí. Mujer, ven a mí, porque si no vienes ten por seguro que moriré.

Anuncios

“si me voy”

Serás de las cosas que más extrañaré, tu boca dulce, tu mirada sincera, eres todo lo que siempre he deseado, todo lo que siempre le pedí al Hacedor, quiero que me hagas tuyo en la inmortalidad que hoy invade mi cuerpo, quiero que me sepas más allá de esta frontera carnal.

Y si mañana, definitivamente me voy, habrás sido tú el último de los pensamientos de mi mente, y su hoy la sombra cubre mis ojos, quiero que sepas que tu siempre fuiste la luz que habitó en ellos, y si pronto o quizás no tan prontito, me hago la nada, quiero que recuerdes, que has sido, eres y serás, todo para mí.

Te amo mujer.


“seguiré”

Solía adorar la forma en que caminabas por los pasillos de aquella Escuela Normal, solía pedirle al tiempo que me dejará verte más lentamente y suplicaba al Hacedor que algo te trajera a mí.

Solía decirle a mis amigos que tú y yo estábamos destinados el uno para el otro, aunque tú aún no lo sabías, un juego de niños lo sé; y quería verte más de lo que podía hacerlo, comencé a hacerlo hasta en mis sueños.

Y hoy, ahora que ya no estás, ahora que te han arrancado la vida, que te han hecho partir antes de tiempo, me lamento no haber podido decirte lo bonita que eras, no haber tenido el valor para afrontar tu mirada sobre mi piel, pues sé muy bien cuánto hubiera valido.

Seguiré extrañando tus pisadas sobre el asfalto de la carretera, seguiré oyendo tu dulce voz gritando con fuerza aquel 14 de Junio del 2006, y seguiré siendo yo quien más lamente el pasado.


“antes del 20”

A punto de ser 20 de Enero, viniste a mí como un rayo fugaz, viste en mis ojos todo lo estaba por entregar, me derretí en tu encanto, me deje vencer por ti; cerca del 20 de Enero no me pude resistir a tu magia de mujer y fue así como me prometí no dejarte ir sin antes haber probado tus labios.

Creo que podría pasar el resto de mis días deshojando a la luna para ti, creo que podría cocer a tu almohada todas las estrellas que nacen de mi pecho, y que no me cansaría de estar justo aquí, fue justo antes del 20 de Enero, porque tú quisiste que fuera así, pero sé que en menos de un año, tendremos una nueva fecha especial; nuevamente será 20 de Enero y ésta vez, no te dejaré ir sin antes haber vuelto a probar de tus besos.


“nostalgia”

Una noche más; otra que llegas como siempre, tan puntual: vienes y te vas, no sin antes dejar un montón de recuerdos tirados por mi cama, no sin antes hacerme revivir con pena todo aquello que creí haber olvidado entre el primero y el quinto café pero, pero puede que por fortuna ésta sea la noche en que me decida a no dejarte correr, que vaya tras de ti, como un día fui detrás de aquella mujer; y puede que me encuentre a la muerte vestida de blanco, tocando nuevamente a la puerta, puede que me vea a los ojos y se decida por fin a darme ese abrazo que me prometió el día que la conocí, puede que por fortuna también ya no haya ninguna noche más, que cuando vuelvas tan puntual como lo eres, te encuentres ahora tú en completa soledad, acompañada de una bella dama con un sencillo vestido blanco que al verte te prometa un abrazo eterno, tal como me lo prometió a mí…


“me importa”

Morderte los labios,  cuanto quiero hacerlo. Volverte a ver, y esta vez decirte que me encantas, que nunca creí en el amor a primera vista hasta que te vi, decirte esta vez que me encantó que tocaras mi espalda y me sonrieras como si nos conociéramos desde siempre.

Quizás tu alma y la mía han tenido aventuras en el pasado, quizás en otra vida, pero solo quizás; ahora me importa más esta vida, ésta oportunidad de encontrarnos, esa mirada sincera que me regalaste, ese mensaje que recibí cuando te fuiste, esa forma tan propia en la que dijiste mi nombre la primera vez, me importa más saberte mío, y saberme tuya, que no veas en mi a la muchacha que todos ven, sino a una mujer que está dispuesta a ir detrás de ti, allá a donde quieras tu ir.

Esta vez decirte, que no hace falta nada más para comenzarnos a amar, nada más que tus ojos y los míos jurando en silencio que seguirán mirándose profundamente como quizás ya lo hicieron en el pasado.


“no me iré”

Sería perfecto poder darte un beso nuevo, obsequiarte estos labios que se mueren por probarte; estos ojos que desde que te vi jamás han dejado de buscarte, y así comenzar a ser algo más que dos simples conocidos.

Eres perfecta mujer, tan bella y tan bonita que ninguna otra se puede comparar contigo, deberías saberlo ya, me tienes loco, me tienes ya al borde de la vida eterna, con un guiño me elevas al paraíso y con tu perfume me llevas al éxtasis más perfecto.

Complemento idóneo de mis tardes, cumples con todos los requisitos para ser la princesa perfecta, y no tengo ninguna duda de que yo por ti la misma vida daría, me pides tiempo y paciencia, yo te entregaría todo el mundo si fuese necesario, pero por hoy solo te prometo que no me iré de aquí…