-Memorias del Profe-

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“sólo el hoy”

Desde hace cuánto vivo perdido, tú faro de eternos destellos; desde hace mucho vivo sin vivir, tú la vida que hoy corre por mis venas; desde hace demasiado estoy sólo, tú reina de mis epifanías. ¿Cuánto miedo eres capaz de ocultar?, y si no sabes a dónde ir, sólo corre a mi brazos, prometo que no dejaré pasar el tiempo en vano,

Desde hace cuánto se me escapaban suspiros, tú destino de todos ellos aún sin conocerte; desde hace mucho que pasan noches enteras sin sueños, tú el sueño hecho realidad; desde hace demasiado tengo mucho frío, tú el calor del alma que anida en mi pecho. ¿Cuánto dolor eres capaz de ocultar? que no daría por poder curar tus heridas, por ser bálsamo para tu quebrantado corazón.

Somos dos que por fin se han encontrado, fuimos tanto, y durante tanto tiempo: pero eso ya no importa más, ya no llevemos cuentas, sólo ha de importar una cosa: sólo el hoy.


“mejor”

Vuelves justo ahora, que no necesito nada de ti, que por fin soy libre y que cumplo uno de mis sueños, justo ahora que puedo seguir sin ti; ¿Por qué? No entiendo tu necesidad de atormentarme en éste momento, vienes con tu encanto, con todo lo que posees y siempre has tenido, con la sublime manera de mirarme a los ojos, con esa fuerza al decir mi nombre, vuelves para tomar tu lugar, para volver a ser quien eras en mi vida: una reina, que jamás ha sabido nada de éste mortal que la ama como a su vida misma, vuelves una vez más, y al verte llegar no puedo más que sentir una inmensa alegría, por volverte a tener en mi vida.

Pero justo ahora, no necesito nada más de ti, mejor hubiera sido, jamás reencontrarte, jamás haber leído aquel mensaje, jamás volver a sonreír por tu presencia en ésta maldita ciudad; mejor hubiera sido, que yo hubiera podido olvidarte de verdad….


“es”

Es como una vorágine de colores que nadie ha visto jamás, es como un país maravilloso que nadie ha logrado conquistar; ese país existe en mi corazón y tú has logrado entrar a él como una reina perdida entra en su palacio por primera vez después de una larga ausencia, es tan claro como la Luna en una noche  cualquiera de Enero, y tú eres mi ahora no solo mi Luna sino todo el manto nocturno que me cubre de eternidad y felicidad, son nubes que jamás desaparecen de un cielo que tiñes de azul con cada mirada misteriosa que me das, es ese sabor dulce que queda en mi boca después de besar tu frente, y las ganas de volverte a probar el día de mañana.

Es un incendio en mi alma, un incendio que nadie puede controlar, y una efímera lluvia que apenas lo logra apaciguar, es tan profundo como el olor de un café recién preparado y tan precioso como la joya que ningún novio ha podido comprarle a su prometida, así es el amor que hoy me haces sentir hacia ti…


“una nueva canción de amor”

Solo puedo darte las gracias; mi vida ha cambiado desde que estas aquí, y me he dado cuenta de que las cosas pueden mejorar con solo una sonrisa, que no importa el tiempo que haya sufrido, mi recompensa se mide en amor, y en eso nadie a ti te gana, por ti lo que antes solo era dolor hoy son expresiones de lo que me haces sentir, has hecho con tu presencia que mi vida gire y cambie, antes de ti mi corazón estaba manchado de nostalgia y melancolía, y tú has hecho huir a mi miedo a amar, has logrado despojar a la nostalgia de su trono, has abierto las ventanas de mi corazón, has vuelto ya mi melancolía una nueva canción de amor; y contigo sé que puedo ser feliz.

Déjame guardar tus caricias en la caja que es mi alma, déjame intentar abrazarte como a nadie más, y permite que mi alma se funda a tu camino, que sea mi esperanza tu corona y mi dulzura tu cetro, y que seas quien reine por fin.


“no me digas que no”

Siento que estoy tan ciego que no siento como te alejas, veo solo sombras donde tú y yo somos felices, y persisten en mis recuerdos aquellas tardes lluviosas de nuestro último verano,  sé que muy probablemente no sea el amante más idílico pero créeme que me esforzaba por ti, sé que mi cama no es el lugar más confortable del mundo pero debes aceptar que nos bastaba para amarnos.

Y los sonidos se han hecho silencio desde que decidiste dejar a este amante idílico solo en su áspera cama, en donde sin ti yo no encuentro nada más que sensaciones vacías y besos olvidados debajo de la almohada, besos que procurare guardar como los tesoros de tu reinado en mi corazón, para ver si algún día decides regresar y retomar tu trono y tu cetro en mi vida; no hace falta que me digas que si tan solo jamás me digas que no…


“vengo de lejos”

Venido desde lejanos lugares he llegado hasta aquí tan solo para conocerte, tu leyenda ha viajado por muchos países y por muchos mundos, desde la distancia me has conquistado; “la princesa de todo lo que ves” me dijeron la primera vez que pregunte por ti y la última vez que me cuestionaron acerca de ti yo respondí, “la reina de aquello que no puedes creer”;  eres emperatriz de mi corazón, la que decide mis caminos y aquella que siempre puede elegir.

He venido desde muy lejanos sitios, pasando por  toda clase de paramos y conociendo a tantas otras jamás pude ver a nadie que se comparara a ti, nadie tan perfecta, tan única, tan hermosa, tan vistosa, tan grande, tan idónea, tan loable y tan maravillosa, por ti valió la pena perderme de mi vida, valió la pena viajar debajo de la lluvia y el sol con la esperanza de encontrarte y hoy que estas aquí no puedo más que dejarme llevar por ti.


“debajo de una farola”

Debajo de una farola y mirando fijamente a esa preciosa Luna llena que hoy corona la noche he logrado encontrar las palabras precisas para decirte que hoy por fin sé que fui yo el que se equivoco: que no debí haber dudado de tu amor y que te debo pedir perdón.

Luego de tantas décadas perdidas entre muchas otras historias en las cuales jamás encontré mi papel, hoy por fin comprendo que tú siempre has sido mi Reina, y que desde siempre has estado presente en cada momento de mi vida, se que puede parecer ya muy tarde, se que puedes decir que el tiempo ya ha borrado las escenas de nuestra historia como el mar nuestras huellas sobre la arena de aquella playa donde nos amamos por primera vez, pero mírame a los ojos, y fija tu mirada  aun más dentro, solo fíjala en mi alma, cree con fe ciega cada una de estas palabras que hoy se me logran fugar de los labios:

Te necesito tanto como el aire que hoy respiro, tanto como la tierra sobre la cual estoy parado, tanto como la ilusión que hoy abre las puertas de mi corazón; te necesito tanto como al pasado que hoy me define y como al futuro que deseo construir junto a ti, cree en mis palabras y acompáñame a no estar más solo debajo de esta farola donde por fin he comprendido cuanto te necesito.