-Memorias del Profe-

Entradas etiquetadas como “Te necesito

“peco”

Me arrepiento de haber dejado que entraras a mi cabeza, me arrepiento de haber caído en tu tentación, de ser uno más de los que te siguen sin consciencia, sin remordimiento. Mírame, tan fácil para ti.

Y el peor de mis pecados es no poder decirte que no; aunque me niegues, el licor de tus labios; aunque no quieras escuchar, las palabras que suelta mi boca. Peco porque quiero hacerlo, y en mi delirio lo único que me ocurre decir es cuánto te necesito, cuánta falta me haces mujer, ahora que estás sin estar, ahora que permanezco soñándote y despierto deseándote.


“la última melodía”

Ven y escuchemos aquella canción una vez más, aun nos quedan unas cuantas horas, antes de que yo deba irme, antes de que tú te decidas a dejarme partir sin despedida, sin lágrimas, sin nada más que un sincero adiós calladito.

Podría ser una simple balada, o quizás prefieras aquel danzón o puede que sea el son. Sea lo que sea, si es a tu lado, se convertirá en un himno a tu memoría, que yo me vaya no significa que vaya a olvidarte, significa que tendré que vivirte en el recuerdo, significa que tendré que hacerme el loco para no morir, que yo voy a necesitarte para siempre y que esa última melodía será un bálsamo para mi corazón.


“esperándote”

Me sigo imaginando cómo encontrarte, cómo llegar a tu cabello, como pedirte el primer beso. Continúo sabiéndome tuyo aunque por ahora soy ajeno, sé que estás en alguna parte, sé que en cualquier momento llegarás, por eso no debo buscarte, no tengo que rogar por tu venida, la vida te traerá en algún momento, y yo estaré con los brazos abiertos a ti.

Pero mientras tanto, sigo imaginándome tu boquita dulce y el calor de tus piernas, sigo imaginándome nuestra casa, y los tres hijos que tendremos, nada es tan perfecto, lo sé, pero también que llegarás tarde o temprano.

Y sí, estaré esperándote.


“seré breve”

Ven…


“en mi oración de la noche”

Ya te lo dije, pero lo volveré a repetir ¿Dónde has estado escondida la última vida?

Te necesitaba mucho antes de conocerte, te deseaba mucho antes de recordarte, y ahora doy gracias a Dios por tu presencia en mis días.

Doy gracias a Dios porque has venido a mí, sin esperarte, sin buscarte, sólo has llegado y te has convertido en el todo.

Lo prometo, hoy estarás nuevamente en mi oración de la noche.


“confieso”

Confieso, te besé sólo para olvidar.

Y ahora mi pecado es amarte sin medida, ni tiempo, ni nada más.

Te necesito tanto como al aire que respiro, pero más indispensable que él. Y siento que si no te beso, pronto olvidaré lo que es vida.

Confieso, te besé sólo para olvidar, pero ahora, te quiero por siempre recordar.


“si me besas”

Si me besas te juró que no podré detenerme más; y es que haces que eternidad suene tan fácil, haces que el futuro no sea una preocupación,  haces que me entregue completamente a ti.

Te necesito, y me basta eso para buscarte, encontrarte y sólo dedicarme a amarte.