-Memorias del Profe-

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“te necesito aquí”

No necesito demasiadas palabras para decírtelo,  me bastan justo ahora sólo tres: Te necesito aquí… con ellas va toda mi alma en una oración eterna, toda mi vida en un poema que no he terminado de escribir, se van a ti mis suspiros, con la firme esperanza de traerte de vuelta a mí.

No necesito demasiado para necesitarte, sólo saberme tuyo hasta lo hondo de mi alma, sólo saberte ajena, y verme morir al extrañarte de la forma en que lo hago…


“no te he dejado de amar”

Soñé que te veía venir, justo como te fuiste un día sin avisar; dejándome atrás con todas esas palabras de amor, junto con esos pocos besos que pudimos concretar, con aquella tarde tumbados en la cama, con los muchos kilómetros que logramos viajar y con las muchas esperanzas que tú creaste. Y al verte venir con los brazos llenos de más besos, más tardes y muchos más kilómetros recorridos con renovadas esperanzas, no pude más que comenzar a llorar, para pedir que todo eso fuera verdad, desde la última vez que nos vimos han pasado tantas cosas en mi vida, que ya no sé si sigo siendo el mismo o si termine por cambiar, pero si algo te puedo asegurar y que ni por un solo segundo desde aquel día te he dejado yo de amar.


“con las estrellas en tu sonrisa”

El día de hoy me desperté con mucho temor; busque tu compañía pero solo encontré a mi soledad, la habitación es un desorden de caos y tristeza desde que ya no estás, me hace falta que me despiertes lentamente, que me digas cuando me necesitas, que me abraces tiernamente y que nos fundamos en un beso.

Escuche tu mensaje en la contestadora, no supe que pensar, tu despedida ha sido lo peor de estos días, pero tengo miedo de decirte tantas cosas, las cosas que provocas en mi corazón no cambiaran bebe; no necesitas darme explicaciones, solamente vuelve a mis brazos, solamente dime que todo estará bien y que jamás te volverás a ir, los problemas no podrán alejarme de ti, cada noche dormiré con las estrellas en tu sonrisa y conmigo a tu lado tan feliz…

Si prometes callarme la próxima vez que me equivoque, juro que intentaré regresar a aquellas tardes de mar, para tirarnos sobre la playa y disfrutar de nuestras tardes juntos, bebe quiero ser tuyo, todo lo que necesito eres tú.


“volverán a florecer las rosas rojas”

Extraño tus golondrinas y el alcatraz, no veo nada que no sea tuyo; vivo en un cuento que se cuenta cada vez de una forma diferente, existo en una leyenda que nadie conoció, y quizás el día de mañana despierte por fin de esta pesadilla; me dejaste atado a tus cosas, me dejaste perdido entre tanta vanidad e ironía que no sé donde me hayo, ni donde vivo, ni donde muero, me olvidaste tan fácil que me permito reencontrarte en el aroma de tu piel que se quedo guardado en mi cama, me abandonaste tan rápido que no dejo de pensar que todo es mentira.

Volverán a florecer las rosas rojas, y en ellas tendrás que encontrar cada uno de los besos que te perdiste, nuevamente podremos ir a la plaza, tomaremos aquel café pendiente, y reiremos por cualquier motivo; sé qué extrañarte no es solo mi pecado, es algo que nuestras almas comparten desde siempre, es algo que debo aprender a sobrellevar, para que cuando tu vuelvas me encuentres igual que siempre, amándote con todo lo que mi alma me da, y dándote cada día pequeños pedazos de esa alegría que tu presencia le regala a mi vida.


“nuevamente de nuevo”

Hoy me encuentro sentado en la arena, mirando a un mar que hasta ayer se me hacia tan familiar y que hoy me es totalmente ajeno; su mirada se clava en mis ojos y sus olas hacen un nido en mi corazón; y sentado aquí sólito, me imagino construyendo un barco para llevarte a aquel país desconocido que invente junto a ti, me encantaría poder besarte con el mar por testigo, me gustaría tener un titulo diferente para nuestra historia; una despedida distinta y dos nuevos enamorados que a causa de una casualidad comienzan a amarse nuevamente de nuevo en la playa de algún desconocido lugar.

Y construirte algún castillo en la rivera que está al otro lado de este mismo mar, dejando que tomes tantos mapas de mi piel como quieras, besándote cada mañana con un nuevo mar por testigo acompañado de estrellas de cristal y disfrutando de nuestro país los dos; conquistando tus pasiones y dejando que conozcas a los secretos que hasta ayer desconocías, y aunque sé que es solo un sueño, al menos así puedo volverle a sonreír a nuestro mar.